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El relativo quien y el interrogativo-exclamativo quién

En la lengua actual, el relativo quien se re ere a las personas, pero también a ciertas cosas personificadas. Dicho proceso de personificación afecta a menudo a grupos nominales que designan instituciones y otras agrupaciones de individuos, como en Propusieron la compra del proyecto a la empresa nipona, quien aceptó de buena gana (País [Esp.] 2/9/2004) o en Se trata de una entidad asesora del Ministerio, de quien depende y a quien propondrá medidas y rendirá cuentas (País [Ur.] 4/10/2001). Aun así, en los registros formales tiende a evitarse el pronombre quien en estos casos, y es más frecuente elegir que, o bien el que / la que o el cual / la cual. Se recomienda, pues, que aceptó de buena gana en el primer ejemplo, y del que depende (y al que propondrá) en el segundo. La relación sintáctica entre quien y un sustantivo no personal es más habitual en los textos —y también menos marcada— si se produce en una perífrasis de relativo o construcción de relieve. En estas construcciones la subordinada no forma segmento sintáctico con la palabra relativa, como en El canal será quien dicte la pauta de la programación, no los anunciantes (Universal [Ven.] 6/11/1996) o en Y es el mar quien ganar la partida al final (Roa Bastos, Vigilia), donde se atribuyen al mar atributos o capacidades superiores. Es frecuente asimismo el uso personificado de los nombres de ciertos animales: Se había sentado en su antiguo sitio del sofá, tras sacudir enérgicamente el almohadón reluciente de pelillos y de siestas del gato, quien por cierto había desaparecido (Pombo, Héroe). 

El pronombre quien puede ejercer diversas funciones sintácticas, como la de complemento directo (la mujer a quien ama), indirecto (el pariente lejano a quien donó toda su fortuna) o término de preposición en los complementos de régimen y en los adjuntos (el abogado en quien confiaba; el amigo con quien paseaba). Rechaza, en cambio, la de sujeto en las relativas especificativas: el escritor {*quien ~ que} trató largamente esa cuestión, pero no en las explicativas: El escritor, {quien ~ que} trató largamente esa cuestión, declaró que... La irregularidad de quien en el primer caso se suele atribuir a la coincidencia de los rasgos del relativo y los de su antecedente —concretamente, el de persona y el de número— en una posición contigua dentro del mismo grupo sintáctico. El pronombre relativo quien alterna con «artículo determinado + que» tanto cuando encabeza una relativa libre, como en Esto es para {el que ~ quien} lo quiera, como cuando pertenece a relativas con antecedente externo a ellas. En este caso también alterna con la pauta «artículo determinado + cual»: gente de {quien ~ la que ~ la cual no puede uno fiarse

No se da la alternancia mencionada en el apartado anterior con el que / la que o el cual / la cual si la oración que contiene quien depende de haber, tener y unos pocos verbos más: 

Estos tales cautivos tienen muy dificultosa su libertad, que, como son del común y no tienen amo particular, no hay con quien tratar su rescate (Cervantes, Quijote I); ¿No sería obra de cordura dejarla aquí en el Cuzco, bien celada en un convento, ya que ni amigos ni parientes tienes a quien confiársela (Sanchis, Aguirre); Desde diciembre pasado, madres del estado Vargas no tienen con quien dejar a sus hijos cuando salen a trabajar (Nacional 26/7/2000). 

En tales casos quien se considera un relativo indefinido, en cuanto que lo es el antecedente implícito que contiene. Así, No hay quien te entienda equivale, en efecto, a ‘No hay una persona que te entienda’. La alternancia de quien con el que, el cual y sus variantes puede darse, no obstante, si el antecedente está expreso y es un grupo nominal, como en No había en toda la ciudad una persona con {quien ~ la que} hablar. Si bien las oraciones que encabeza quien en estos casos no son interrogativas indirectas, el pronombre es a menudo tónico cuando se construye con infinitivo, como se explica en Presentación y clasificación, y puede llevar acento gráfico. Contrastan, pues, No tenemos con quién conversar (Serrano, M., Vida), con relativo tónico, y Vos os casaréis con Silvia, o habrá quien sepa pediros cuenta de vuestros engaños (Benavente, Intereses), con relativo átono. 

El relativo quien, así como el interrogativo y exclamativo quién, poseen flexión de número (quienes, quiénes). Este plural se extendió en una época tardía, por lo que a veces se registra todavía el singular para referencias plurales: Quién son los que os acompañan (Cruz, Castañeras). Se recomienda evitar quien y quién en los usos concordados en plural, es decir, en la interpretación que corresponde a quienes y quiénes. 

El pronombre interrogativo y exclamativo quién introduce la variable correspondiente a una persona, tanto en oraciones interrogativas o exclamativas directas (¿Quién era?; ¡A quién se le ocurre!) como indirectas (Depende de quién fuera; Mira quién fue a hablar). Al igual que sucede con algunos pronombres indefinidos (Diferencias morfológicas entre ellos), quién admite los dos géneros, como el relativo quien: ¿Quién estaría {dispuesto~dispuesta} a ir?; quien más {contento~contenta} estaba. En México, y también en Guatemala, El Salvador y otros países centroamericanos se registra el uso de quién como pronombre indefinido equivalente a nadie: Murió llorando porque nos dejaba sin quién en el mundo (Asturias, Presidente). 

Seguido de imperfecto o pluscuamperfecto de subjuntivo, el pronombre quién encabeza oraciones optativas en las que el que habla se suele lamentar de no hallarse (o no haberse hallado) en la situación que el predicado verbal denota. Alternan en estas construcciones el valor exclamativo de quién y el uso interrogativo propio de las preguntas retóricas: Alma mía: ¡quién pudiera / Vestirte de enredadera! (Ibarbourou, Raíz); ¿Quién hubiera podido prever este golpe, de manos de Zelmar? (Acevedo, Brenda).

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