Рекламный блок

El relativo cuyo y el interrogativo cúyo

Al igual que los demás determinantes flexionados, cuyo concuerda con el sustantivo sobre el que incide, que designa la entidad poseída, pero no con su antecedente, que designa el poseedor: El fiscal alza ante el Tribunal el libro cuyos pliegos se doblan entre sí cargados de rasgos apretados y menudos (Fernández Santos, Extramuros); ¿Qué hacer con esa plata, a cuyo breve radio de alcance, por lo demás, estaba limitado todo su poder adquisitivo en el lapso de un mes? (Aira, Varamo). Como los demás posesivos, el relativo cuyo no concuerda en plural con los sustantivos coordinados, sino en singular con el más próximo: {cuya ~ *cuyas} perspicacia e inteligencia. 

Los posesivos están muy próximos a los pronombres personales (Características fundamentales de los posesivos) por cuanto realizan un tipo de designación muy similar y presentan, como ellos, rasgos de persona. El relativo posesivo cuyo posee rasgos de tercera persona, al igual que su, como en Ella, cuya única preocupación es el bienestar de sus hijos... Solo excepcionalmente se registra como antecedente de cuyo un pronombre de segunda persona: Tú, cuyos delitos y traiciones / causan este dolor, das parabienes / de su misma maldad a los sayones (Quevedo, Poesías). El relativo cuyo puede integrarse en grupos nominales de nidos o indefinidos, como en {la ~ una} novela cuya traducción al ruso fue publicada recientemente, pero el grupo que forma (cuya traducción al ruso en el ejemplo anterior) es siempre de nido. La relación que mantiene cuyo con el predicado de la subordinada es indirecta, ya que no es ni argumento ni adjunto de aquel, sino un modificador adnominal. Como se explica en Interpretación semántica de las relaciones de posesión, el complemento genitivo de un nombre puede representar diversas relaciones semánticas. Así, la entidad denotada por el relativo cuyo en el grupo nominal cuyo retrato puede interpretarse de tres formas: como el argumento de retrato que designa la persona o cosa retratada (genitivo objetivo), como el agente o autor del retrato (genitivo subjetivo) o como el dueño del retrato (poseedor). 

Los posesivos alternan con grupos nominales de nidos: su casa ~ la casa de ella. Del mismo modo, cuyo puede alternar con del cual, de la cual, etc. (o, más esporádicamente, con del que, de la que...) en casos como un estanque {en el centro del cual ~ en cuyo centro} había un surtidor. Los resultados obtenidos son gramaticales en ambos casos, pero se suele preferir estilísticamente la opción con cuyo, especialmente si la relativa es especificativa. Cuando se combina con los sustantivos caso, causa, efecto, fin, motivo, objeto y otros similares, cuyo está próximo a los demostrativos: en cuyo caso ~ y en ese caso; por cuya causa ~ y por tal causa, etc. Aun así, se consideran preferibles las variantes que contienen demostrativos (ese, tal). 

El relativo cuyo no se usa en los registros informales. De hecho, ha desaparecido de la lengua oral de muchas variedades del español, y en ciertos países también de la periodística. Se consideran incorrectos algunos de los sustitutos más comunes de cuyo en los registros informales, en particular la secuencia que forman que y su, sea a distancia, como en Mi cuñada, que se le murió su marido, mi hermano, [...] (CREA oral, España), o bien en contigüidad, como en Había un francés que su lengua materna era el patois (Cifuentes, Esmeralda). 

El posesivo interrogativo cúyo, hoy desaparecido, presentaba un uso pronominal, como en Allí el juez empezó por preguntarle cúyo era ese tesoro (Palma, Tradiciones V), y un uso como determinante: Emperador. ¿Cúya hija es, si sabéis? (Gil Vicente, Duardos). 

Materiales similares

Comentarios

avatar
  • Войдите: