Рекламный блок

Numerales cardinales y construcciones distributivas

Los numerales cardinales se usan a menudo en fórmulas que expresan distribución, como cuando se dice dos para mí y dos para ti, o cuando se describe una serie de sucesos consecutivos con expresiones como dos pastillas al levantarse, dos después de almorzar y dos al acostarse, en ambos casos con repetición del numeral. Posee también sentido distributivo la fórmula «de + numeral cardinal + en + numeral cardinal». Con ella se alude a agrupaciones de seres que forman parte de una serie. Así, en Los alumnos fueron entrando de tres en tres, se dice que realizó cada entrada un grupo de tres alumnos. Existe también la variante «numeral cardinal + a + numeral cardinal»: Se comía las uvas dos a dos. 

La combinación «cada + sustantivo singular» une el valor cardinal al distributivo. El cuantificador cada incide sobre sustantivos en singular: cada {libro ~ *libros} (véase El cuantificador cada para otras propiedades gramaticales de esta voz). La expresión cada libro equivale, en efecto, a cada uno de los libros, con un numeral que aparecía de manera explícita en la lengua antigua: [...] todo aquello que es necesario y conviene a cada un estado (León, Casada). El valor cardinal del grupo nominal hace que cada solo se combine con sustantivos contables (cada libro, cada suceso) o recategorizados como contables. En Cada vino tiene un aroma especial se entiende ‘cada tipo de vino’. 

El grupo sintáctico «cada + numeral cardinal» aparece en dos construcciones diferentes. En la primera de ellas, de interpretación proporcional, representa el ámbito o el dominio del que se extrae un número menor. El grupo nominal así formado equivale a un numeral fraccionario. Uno de cada tres electores equivale, en efecto, a un tercio de los electores, y dos de cada cinco plazas vacantes, a dos quintos de las plazas vacantes. En la segunda construcción, «cada + numeral» (o «cada + sustantivo», con uno implícito) forma expresiones de valor adverbial que producen un efecto multiplicativo sobre otro componente cuantificado de la oración: Cada dos horas se produce un accidente; Cada dos horas pasan {cinco ~ varios} ómnibus por esta parada; Cada hora aparece tres veces. Dicho efecto se obtiene también con cuantificadores indefinidos, como en Cada pocos minutos pasa un tren

Sendos / sendas es un cuantificador distributivo parafraseable por ‘uno a cada uno’ Les dio sendos lirios alude a tantos lirios como personas. Se usa siempre en posición prenominal y toma su referencia de alguna expresión plural que constituye su antecedente o su consecuente. Tal expresión suele contener un numeral, que puede ser o no el cardinal dos, o bien una expresión plural como la que se recupera a partir de la flexión verbal en el último ejemplo del bloque siguiente (se subraya con trazo discontinuo el antecedente o el consecuente): 

Maquinará dos o tres golpes de Estado en sendos países sudamericanos (Salinas, Correspondencia); Mató a Billy Clanton y a Tom McLaury de sendos tiros en el pecho (Cela, Cristo); Francovig debió exigirse ante sendos disparos de Raffaelli y de Godoy (Clarín 21/12/1987); Les avisó que en una semana recibirían por correo sendas cajas con sus chequeras personalizadas (Agustín, Ciudades). 

Hoy en día la forma sendos se documenta casi exclusivamente en la lengua escrita y en los registros más formales de la oral. Además, tiende a ser utilizada sobre todo cuando se trata de conjuntos de dos elementos, aunque tal restricción no se justifica ni etimológica ni gramaticalmente. Como sendos significa ‘uno cada uno’, es erróneo atribuirle el valor de ambos o de los dos, como en La selección ganó por dos a cero, y Armando marcó sendos goles (donde corresponde decir ambos goles o los dos goles). No se recomienda usarlo con el sentido de ‘fuertes’, ‘muy grandes’, con el que se emplea a veces en algunos países, como se observa en Valenteee... Zaragozaaa... padreee... Dentro de su nombre oyó sendos golpazos en la puerta (Vega, A. H., Marcelina).

Materiales similares

Comentarios

avatar
  • Войдите: