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Adverbios demostrativos de lugar

Los adverbios demostrativos de lugar se distribuyen en dos series: aquí, ahí, allí y acá, allá, acullá. Estas series tienden a ser asimétricas porque la forma acullá ha caído en desuso, y también porque allá no corresponde exactamente a un adverbio de la otra serie, sino que se opone tanto a ahí como a allí. Estos últimos pueden intercambiarse, a su vez, en la conciencia lingüística de muchos hablantes. Entre las dos series existen varias diferencias, que se mencionan en el apartado siguiente. A ellas hay que añadir la de extensión geográfica, ya que el uso de acá y allá está mucho más extendido en el español americano que en el europeo. 

La oposición básica entre las dos series radica en la cuantificación de grado, que admite con naturalidad la segunda (más allá, un poco más acá), pero que la primera tiende a rechazar. En efecto, se dice tan allá, no tan allí. Se registran testimonios de más aquí y más allí, pero no siempre resultan naturales para todos los hablantes: Y podéis, además, bailar más aquí, al claror, y no aborregaros todos allí, que parece que os vais a sobar (Aldecoa, Fulgor); Sería que nadie quería ya líos de más allí en la ciudad, nada que estropeara el cambio (Collyer, Pájaros). La diferencia en la cuantificación se ha interpretado como consecuencia de la forma de designar de cada una: acá y allá aluden a espacios concebidos como áreas o zonas, mientras que los adverbios de la otra serie designan más bien puntos o localizaciones específicas. Aunque las dos series pueden expresar dirección, como en Voy hacia {allí ~ allá}, los adverbios acá y allá son mucho más frecuentes en este uso, como en Vente para acá; Si nos movemos para allá, hay más sitio. Las expresiones allá por grupo nominal y allá lejos, frente a aquí cerca, allí mismo, indican localización aproximada de algo, sea temporal o espacial. 

El adverbio ahí está desemantizado en algunos usos lexicalizados, propios de muchos países americanos. Así, es expletivo o cuasiexpletivo en Ahí nos vemos (fórmula usual de despedida en México y parte de Centroamérica); Ahí me llamás cuando llegués; Ahí te busco; Ahí te das cuenta de lo que pasa; Ahí me pongo de acuerdo con él. Asimismo, se emplea por ahí como expresión semilexicalizada para designar el lugar impreciso en el que está algo o alguien, o la zona por la que se mueve: Los años que lleva por ahí rodando nadie los contó (Díez, Fantasmas), así como para indicar que un cálculo o una estimación es aproximada: Muchas cornadas que antes eran mortales de necesidad ahora se curan en quince días o por ahí (Díaz Caña- bate, Paseíllo). En gran parte de América puede adquirir un significado próximo a ‘tal vez, a lo mejor’, como en Por ahí se enojó o Por ahí se encuentra con ella y se anima a hablarle. En todas estas construcciones es habitual que ahí se pronuncie como diptongo: /ái/. 

No ha pasado a la lengua culta el uso de los adverbios demostrativos de lugar como término de la preposición en, que se registra en algunas zonas de las áreas centroamericana, caribeña y andina: La maquila no quiere irse de Honduras porque en aquí le saca mucho mayor provecho (Tribuna [Hond.] 18/6/1997). Pertenecen al español general las construcciones en las que los adverbios demostrativos preceden a los adverbios locativos delante, detrás, encima, debajo, cerca, lejos, como en ahí delante, aquí encima, allá lejos. Las construcciones así formadas se aproximan a las apositivas, y son posibles por la naturaleza referencial de los adverbios locativos (recuérdese Características de los adverbios demostrativos). Los adverbios demostrativos de lugar admiten asimismo modificadores explicativos: aquí en el apartamento.

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