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Los cuantificadores en las estructuras pseudopartitivas

Las construcciones pseudopartitivas se ajustan a la estructura general "expresión cuantificativa+de+grupo nominal escueto". La expresión cuantificativa puede ser un sustantivo (o un grupo nominal) cuantificativo (Los sustantivos cuantificativos. Clasificación. Sus propiedades gramaticales), como en un centenar de libros, un grupo de turistas, montones de cartas, gran cantidad de gente, o bien un cuantificador indefinido, como en algo de pan, un poco de agua. El segundo elemento, o coda pseudopartitiva, está constituido por un grupo nominal escueto (es decir, sin determinantes ni cuantificadores), y, por tanto, no de nido, como en un montón de harina, cientos de manifiestantes, una docena de huevos. Esta propiedad produce una clara diferencia de significado entre partitivas y pseudopartitivas. En efecto, una docena de huevos o un montón de harina (construcciones pseudopartitivas) expresan un significado similiar al de doce huevos o mucha harina; en cambio, en una docena de estos huevos o un montón de esa harina (construcciones partitivas) se alude a un conjunto de huevos o de harina del que se toma un subconjunto (una docena o un montón). La coda pseudopartitiva se forma con sustantivos no contables en singular (algo de aire) o con contables en plural (cientos de personas), y se antepone a la oración con mucha mayor dificultad que en las construcciones partitivas. Así, resultan naturales secuencias como De las soluciones propuestas, ninguna es convincente, pero muy forzadas —o por completo anómalas— otras como *De harina, algo se había derramado por el piso.

La preposición de que encabeza la coda de las construcciones pseudopartitivas no se integra en un grupo sintáctico con el cuantificador. La segmentación un poco de pan se suele considerar más adecuada que un poco de pan. La primera, en efecto, explica mejor la coordinación de complementos (un poco de pan y de vino), su elipsis (Solo queda un poco Ø) y la presencia de modificadores tras el cuantificador: un poco más de pan. 

Forman construcciones pseudopartitivas los pronombres neutros algo (Necesito algo de tiempo) y nada (No trajo nada de harina), el cuantificador un poco (Tened un poco de calma) y la expresión un tanto e colocan los huevos en una orza y se cubren con una lechada de un tanto de cal por diez de agua (Esquivel, Agua). No las forman, en cambio, los cuantificadores comparativos, salvo en concurrencia con ciertas frases de medida: Has de beber un poco más ~ más de leche. La primera opción es paralela a dos litros menos de agua, tres libras más de clavos, etc. 

Forman asimismo construcciones pseudopartitivas los grupos nominales encabezados por los sustantivos cantidad (gran cantidad de gente), número (escaso número de participantes), cifra (la elevada cifra de detenidos) y otros semejantes. También se construyen con numerales cardinales colectivos: cientos de manifiestantes, decenas de veces, miles de voces, así como con un gran número de sustantivos capaces de expresar medida o cantidad: 

varios litros de agua, veinte hectáreas de trigo, un grupo de personas, una sarta de disparates, un montón de mentiras, un cúmulo de despropósitos, un sinfín de oportunidades, una barbaridad de papeles, una copa de vino, la tira de gente, la mar de amigos

pero también acotación de materias o sustancias, además de numerosas nociones abstractas: un soplo de aire, una rebanada de pan, un ataque de risa, un trozo (o un cacho) de pastel, un pice de interés, una ráfaga de inspiración (recuérdense Los sustantivos cuantificativos. Clasificación. Sus propiedades gramaticales​​​​​​​ y Los sustantivos cuantificativos. Aspectos léxicos y semánticos​​​​​​​). Se recomienda evitar expresiones (aparentemente pseudopartitivas) como la mayoría de ciudadanos, la mayor parte de ideas, y usar en su lugar las variantes con complemento partitivo: la mayoría de los ciudadanos, la mayor parte de las ideas. 

Cuando las construcciones pseudopartitivas funcionan como sujeto, se mantiene la doble posibilidad de concordancia con el verbo de la expresión cuanti-ficativa, descrita para las construcciones partitivas en Los cuantificadores en las estructuras partitivas: Un grupo de estudiantes {ha ~ han} presentado algunas sugerencias. En la primera opción concuerdan en singular ha y grupo; en la segunda lo hacen en plural han y estudiantes. La alternancia desaparece cuando el sustantivo inicial se interpreta como núcleo nominal, en lugar de como nombre cuantificativo. Aunque en la lengua descuidada se registra ocasionalmente el plural en pares como Este grupo de estudiantes{ presentó ~ presentaron} algunas sugerencias, se recomienda evitarlo, puesto que la construcción no es pseudopartitiva. 

En la lengua culta del español general contemporáneo no concuerdan el cuantificador poco y el sustantivo que expresa la noción cuantificada en la construcción pseudopartitiva «un poco de + sustantivo». Se dice, pues, tanto un poco de vino como un poco de leche (no una poca de leche) Tampoco es propia de la lengua general culta la construcción «unos pocos de + sustantivo masculino plural» (unos pocos de problemas) o su variante femenina «unas pocas de + sustantivo femenino plural» (unas pocas de veces) En el español antiguo se daban todas estas formas de concordancia, que hoy han pervivido en algunas zonas, tanto de España como de América: 

También tuvo unas pocas de sofocaciones a cuenta de eso (Quiñones, F., Hortensia); Iba echando los bofes, y habría dado el oro y el moro por una poca de agua (Palma, Tradiciones VIII); Tal vez se acordó de lo que había cenado: unos pocos de frijoles con unas tortillas bien tiesas (Loaeza, Mujeres). 

Se recomienda evitar estos usos en los registros formales. Es, por otra parte, propio solo de la lengua popular suprimir la preposición, tanto en estas construcciones (una poca tila, un poco tila), como en las pseudopartitivas formadas con los sustantivos (un cacho pan). En cambio, unos cuantos rechaza la preposición: unos cuantos palillos.

No se recomienda el uso de un poco de con un nombre en plural, como en un poco de ideas, un poco de antecedentes, un poco de noticias. En el español popular de algunos países (entre ellos, los del Caribe continental y algunos centroamericanos), esta construcción adquiere un significado peculiar, puesto que equivale a ‘muchos’: un poco de problemas (‘muchos problemas’), con la ayuda de un poco de amigos (‘con la ayuda de muchos amigos’). Si el complemento aparece en singular, la expresión resulta ambigua en boca de esos hablantes, de modo que un poco de comida puede significar ‘mucha comida’, pero también recibir el mismo significado que posee en la lengua general. Para evitar la ambigüedad, se emplean en estas áreas cuantificadores no ambiguos: un pocote o un pocotón (‘mucho’); un poquito, un pelo (‘un poco’). 

Se forman expresiones pseudopartitivas con de todo y de nada, especialmente cuando aparecen como complementos de haber y de otros verbos existenciales que denotan carencia o suficiencia, tales como quedar, altar o sobrar: 

Había de todo en aquel cine (Ramírez, Baile); Y qué cena nos dio, de sueño, que sobró de todo, hasta langosta y caviar (Delibes, Mario); Al Alcalde nunca le iba a faltar de nada (Berlanga, Gaznápira). 

En este uso, las expresiones de todo y de nada suelen hacer referencia a un conjunto de cosas que se interpreta como consabido. Así, el que entra en un departamento y quiere expresar que está completamente vacío podría decir Aquí no hay nada. Si dijera Aquí no hay de nada, aludiría a la ausencia total de enseres, alimentos, utensilios u otros elementos que serían de esperar en ese lugar. Pese a estar introducidos por una preposición, estas expresiones se comportan como grupos nominales y, como tales, pueden desempeñar las funciones de sujeto (Ha sucedido de todo) o complemento directo (Luis sabe de todo). Se rechazan, en cambio, como términos de preposición: *Intentó abrir la lata con de todo; *Da mucha importancia a de todo; *No pienses en de nada.

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