Рекламный блок

Los cuantificadores en las estructuras partitivas

Las construcciones partitivas están formadas por un cuantificador al que se asocia un grupo nominal definido introducido por la preposición de, que se denomina complemento partitivo o coda partitiva, como en muchas de sus ideas, la mayor parte de los portugueses, un kilo de estas papas.

La coda partitiva denota en estas construcciones la totalidad de un conjunto dado, del que se selecciona la parte señalada por el cuantificador. Por ejemplo, del conjunto denotado por la expresión esos huevos se eligen doce en la construcción partitiva doce de esos huevos El grupo nominal de la coda es siempre definido (la mayor parte de los ~ unos portugueses). Su núcleo suele aparecer en plural, pero se registran también en esa posición sustantivos colectivos o no contables en singular; es decir, sustantivos que expresan léxicamente la noción de ‘pluralidad’, como en El dos por ciento de la población no sabe quién es el residente de la República (Serrano, M., Vida); Oyendo semejante novedad, acudieron hacia ella mucha de la gente que en la plaza habitaba (Timoneda, Patrañuelo). Se rechazan en esta pauta los grupos nominales encabezados por los cuantificadores fuertes, aunque sean de nidos: muchos de todos los estudiantes. Si el cuantificador presenta variación de género, este viene determinado por el sustantivo que aparece en la coda, como en muy pocas de las iniciativas presentadas. No se da necesariamente en estas construcciones la concordancia de número: alguno de los presentes.

Aunque cabe la posibilidad de formar construcciones partitivas con el cuantificador universal cada (cada uno de esos dibujos) y con el sustantivo cuantificativo totalidad (la totalidad de las asignaturas), son los cuantificadores débiles o indefinidos (Clases de cuantificadores en función de su naturaleza semántica) —numerales, evaluativos, de indistinción y existenciales— los que con mayor frecuencia las constituyen. En efecto, se forman construcciones partitivas con cuantificadores numerales de diverso tipo: cardinales (dos de ellos), ordinales (el segundo de los corredores) y fraccionarios (el veinte por ciento de los encuestados, la mitad de los presentes, la mayor parte de los estudios). También con el comparativo más, equivalente aquí a ‘mayor parte’, precedido del artículo determinado, que concuerda con el sustantivo de la coda: Las más de las veces dedicaba mis ocios a la caza (Cela, Pascual Duarte). 

Se construyen también con complemento partitivo los cuantificadores evaluativos (muchos de nosotros, bastantes de las oportunidades que tuvo, pocos de sus amigos, unos cuantos de los más jóvenes, cuántas de ustedes ) y el de indistinción cualquiera (cualquiera de nosotros). El cuantificador evaluativo demasiado resulta forzado en esta construcción, aunque se documenta a veces: Casi dos años después del inicio de la guerra, demasiados de sus habitantes están convencidos de que tarde o temprano les va a tocar (Vanguardia [Esp.] 13/2/1994). Por su parte, bastante acepta el complemento partitivo cuando designa una parte amplia de un conjunto, como en Un autobús cargado de ancianos cayó de un puente y bastantes de los heridos murieron (País [Esp.] 10/3/1979). Resulta menos natural, en cambio, cuando significa ‘un número suficiente (de)’, como en Tengo bastantes de estos sellos como para completar la colección. Las construcciones partitivas admiten el interrogativo cuánto y sus variantes (cuánto de este dinero, cuántas de ustedes), y también otros interrogativos, como cuál / cuáles (cuál de los anteriores, cuáles de estos papeles) y quién / quiénes (¿Quiénes de ustedes aceptarían este trabajo?), que, aunque no son propiamente cuantificadores, comparten algunas propiedades con ellos. 

Los cuantificadores existenciales tampoco están ausentes de las construcciones partitivas (algunos de los geranios, ninguna de las invitadas), si bien alguien y nadie tienden a rechazarlas. Como norma general, se prefiere, pues, alguno de ellos a alguien de ellos, o ninguno de los visitantes a nadie de los visitantes. Con todo, la segunda variante se registra también en los textos, con frecuencia cada vez menor: 

Y no me queda duda: alguien de los que están aquí las ha de tener (Galdós, Episodios); Nadie de los nuestros estuvo libre de culpa en este tristísimo negocio (Menéndez Pelayo, Heterodoxos); Nadie de los que aquí ha congregado el fervor en este oficio nocturno entiende nada de lo que dice el sacerdote (Carpentier, Pasos); Wolverine es el personaje principal en la película, y a nadie de los que conocen la historieta les sorprenderá tal elección (Tiempos 18/9/2000). 

Son distintos de los complementos partitivos anteriores, pese a su aparente similitud, los complementos de ubicación y procedencia, que forman parte de estructuras no partitivas: Esto no podía yo decirlo a nadie de esta casa, y a l menos (Galdós, Fortunata); Alguien de la comitiva insinuó que se les abasteciera (Asturias, Papa). A diferencia de los propiamente partitivos, estos complementos no designan necesariamente grupos, y pueden ser indefinidos: alguien de algún partido nacionalista. 

Se forman asimismo construcciones partitivas con muchos sustantivos cuantificativos (Los sustantivos cuantificativos. Clasificación. Sus propiedades gramaticales y Los sustantivos cuantificativos. Aspectos léxicos y semánticos) que expresan cómputos, entre otras nociones: conjunto, fracción, grupo, parte, serie, etc., como en el conjunto de sus obras, un grupo de los afectados, una parte de los beneficios. También se integran en esta clase los nombres cuantificativos de medida (Expresiones nominales​​​​​​​): diez litros de este vino.

La construcción partitiva produce en los cuantificadores débiles el efecto de hacerlos incompatibles con el verbo haber y, por tanto, asimilarlos en alguna medida a los fuertes (Clases de cuantificadores en función de su naturaleza semántica). Contrastan, pues, marcadamente Hay algunas personas en el parque y ay algunas de las personas en el parque. La irregularidad desaparece, sin embargo, cuando haber se construye con complemento predicativo: abía algunos de ellos muy valiosos. 

Se suele llamar interpretación partitiva encubierta o presuposicional de los cuantificadores indefinidos la que adquieren los grupos nominales encabezados por dichos cuantificadores (muchos asistentes, tres libros, algunas casas) cuando aceptan paráfrasis con complementos partitivos expresos. Se trata de equivalencias como Protestaron {muchos estudiantes de cuarto curso ~ muchos de los estudiantes de cuarto curso}. Esta interpretación se denomina a veces presuposicional porque en ella se da por supuesta la existencia de cierto conjunto caracterizado previamente o proporcionado por el discurso anterior (en el ejemplo propuesto, el de los estudiantes de cuarto curso). En la interpretación no partitiva o no presuposicional no se obtiene la equivalencia mencionada. Así, no son sinónimas las oraciones Acuden a la playa muchos turistas (interpretación no presuposicional) y Acuden a la playa muchos de los turistas (lectura presuposicional). 

Las construcciones partitivas formadas con sustantivos fraccionarios o cuantificativos, como la mayoría, la mayor parte, la mitad, el veinte por ciento, las tres cuartas partes, ofrecen dos posibilidades en la concordancia cuando funcionan como sujeto: a mayor parte de los parlamentarios {apoyó ~ apoyaron} el proyecto. La segunda opción es la más frecuente en la lengua hablada. En las oraciones copulativas, la concordancia en singular resulta mucho más forzada. No alterna, pues, eran mexicanos con era mexicana en Cerca de la mitad de los trabajadores de la acerera eran mexicanos (Fuentes, Frontera). 

No son verdaderas construcciones partitivas las formadas con sustantivos fraccionarios cuando se hace referencia a algún fragmento o a algún segmento de una entidad contable, como en e dejaron en herencia las tres cuartas partes de un negocio de su abuelo. En consecuencia, la expresión cuantificativa (las tres cuartas partes) no concuerda con el grupo nominal de la coda (un negocio de su abuelo). Se recomienda evitar expresiones como Casi ha transcurrido las dos terceras partes del curso, y usar en su lugar la variante en la que el verbo concuerda con el sustantivo partes: Casi han transcurrido las dos terceras partes del curso.

Materiales similares

Comentarios

avatar
  • Войдите: