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Clases de cuantificadores en función de su categoría gramatical

Los cuantificadores pertenecen a diversas clases gramaticales de palabras: algunos son siempre pronombres, como cada uno, alguien, nadie y los neutros; otros, siempre adjetivos (en el sentido amplio del término: Clases transversales) o determinantes, como cada, sendos. El resto de los que figuran en el cuadro de Principales cuantificadores (y algunos otros, como los numerales cardinales) pueden ser pronombres, como en con la aprobación de todos; Muchos dirán que te equivocas; Convencerás a algunos; Ponme cuatro, o adjetivos: todos los presentes, muchos días, algunos libros, cuatro manzanas. Por su parte, son adverbios los subrayados en Es muy interesante; Siempre se retrasa; Me gusta más que a ti. Algunos cuantificadores, como mucho, poco, bastante, demasiado, más, menos, cuánto, cuanto y tanto, pueden admitir esos tres usos. Así, mucho es pronombre en alta poco tiempo o mucho , adjetivo en alta mucho tiempo y adverbio en Duerme mucho.

Los cuantificadores que pueden tener usos adjetivos y pronominales han recibido más de un análisis cuando se emplean como pronombres, como en los ejemplos del apartado anterior: Muchos dirán que te equivocas; Ponme cuatro. Para unos gramáticos se trata de adjetivos que inciden sobre núcleos no expresos o tácitos cuya referencia se recupera del discurso precedente (Ponme cuatro Ø). Otros autores evitan postular estas unidades y prefieren duplicar la clasificación, de forma que cuatro, ambos o muchos se usarían como pronombres en unos contextos y como adjetivos o como determinantes en otros. En la primera opción, los grupos nominales obtenidos se asimilan en buena medida a los que se construyen sin sustantivo nuclear expreso, como la amarilla, el de Ínes, los que llegaron ayer

Algunos cuantificadores comparten con los adjetivos la posibilidad de usarse como atributos de las oraciones copulativas (Las hermanas eran cuatro; Sus personalidades son varias; Mis objeciones son pocas; Los fallos descubiertos eran demasiados), admitir adverbios de grado (muy poco), e incluso coordinarse con adjetivos calificativos (muchas y apasionantes novedades). La asimilación, al menos parcial, de varios de los cuantificadores a los adjetivos no siempre los hace incompatibles con otros adjetivos, como se comprueba en secuencias como cuatro buenas razones o en e escuchado las Variaciones Goldberg tocadas por varios prestigiosos pianistas pero nunca, nunca como anoche (Shand, Antón). 

Existen, como se ha adelantado, relaciones estrechas entre la clase de los cuantificadores que inciden sobre nombres y la de los determinantes. En efecto, unos y otros habilitan a los nombres comunes para aparecer como sujetos preverbales. Así, la irregularidad de *Gente llegó tarde desaparece tanto en La gente llegó tarde, con artículo determinado, como en Mucha gente llegó tarde, con cuantificador. Determinantes y cuantificadores ocupan posiciones en el extremo izquierdo del grupo nominal, aunque cuando se combinan entre sí, los determinantes preceden a los cuantificadores: las cuatro hermanas, mis muchos defectos. Como ocurre con el artículo y los demostrativos, también los cuantificadores pueden formar grupos en los que se asimilan a los pronombres o en los que pueden postularse núcleos tácitos: varias del otro grupo, muchos que hoy no están con nosotros, algunas de ellas, construcciones similares a los de Marta, estos de aquí. Entre los gramáticos actuales es frecuente usar en sentido amplio el concepto de ‘determinante’, de forma que pueda darse cabida entre ellos a los cuantificadores adjetivales. 

Se caracterizan los cuantificadores por su especial sensibilidad a la categoría del número, con repercusiones notables en el significado (mucho interés ~ muchos intereses). Los determinantes se combinan con toda clase de sustantivos, y aparecen en singular o en plural con diferencias semánticas que solo pueden imputarse al número gramatical. Los cuantificadores, en cambio, muestran restricciones vinculadas con el concepto de ‘número’. Como se señaló en Diferencias morfológicas entre ellos, algunos solo poseen singular (cada), otros, solo plural (ambos, sendos). Los hay, asimismo, que presentan una forma singular y otra plural (algún o alguno / algunos), pero se comportan de modo diferente en uno y otro caso. Por otra parte, algunos cuantificadores, como mucho, poco, bastante y demasiado, se combinan con sustantivos contables solo en plural (bastantes libros, muchas ideas) y con sustantivos no contables solo en singular (bastante paciencia, mucha arena). Otros, en especial los numerales cardinales, pueden ir precedidos de adjetivos (como en sus espléndidos cinco nuevos poemas), propiedad que no se extiende a los determinantes. Los gramáticos que optan por emplear el concepto de ‘determinante’ en un sentido amplio, para que abarque también a los cuantificadores, aducen que algunos determinantes (entendidos en el sentido estricto) se combinan entre sí en ciertas variedades del español (un mi amigo, el su sombrero, esta su casa). 

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