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Principales perífrasis de gerundio

«Estar + gerundio». Esta perífrasis presenta una situación en su desarrollo interno, es decir, comenzada pero aún no concluida. Expresa, pues, aspecto progresivo. En efecto, mientras que los verbos subrayados en Ahora habla el Presidente; Cuando ella llegaba del trabajo, él calentaba la cena; Cuando el reloj dé las dos, llamaré por teléfono pueden denotar el momento inicial de las respectivas acciones, los mismos verbos en la perífrasis con estar solo admiten la interpretación en la que se muestran tales acciones como ya comenzadas: Ahora está hablando el Presidente; Cuando ella llegaba del trabajo, él estaba calentando la cena; Cuando el reloj dé las dos, estaré llamando por teléfono. De modo similar, la oración Pintaron la fachada da a entender que la acción de pintar la fachada llegó a su fin, lo que no ocurre en Estuvieron pintando la fachada. Como consecuencia natural de su significado, la perífrasis aparece muy a menudo con los adverbios aspectuales ya (Ya está hablando el presidente), subrayando que el comienzo de la acción ha sido superado, aún y todavía (Todavía estaba escribiendo el libro). Con los últimos indica, por el contrario, que esta no ha llegado a su término. 

«Estar + gerundio» se combina preferentemente con predicados que expresan procesos durativos, en especial actividades (es decir, sucesos sin límite natural), como en estuvo {esperando ~ lloviendo ~ manejando ~ mirando ~ pensando ~ trabajando ~ viviendo}. De hecho, «estar + gerundio» es la expresión temporal más frecuente en la lengua hablada para expresar acciones en curso. Así, mientras que resulta natural decir Estoy trabajando o Se estaba vistiendo para describir actividades de alguien circunscritas a un momento determinado, Trabajo y Se vestía tienden a entenderse como acciones habituales (Caracterización deíctica. Presentes generalizadores). El significado general descrito explica también que la perífrasis se combine con predicados que expresan estados accidentales, por ejemplo comportamientos, como Está siendo {amable ~ descortés ~ ruidoso}, y que tienda a rechazar los que expresan estados inherentes o caracterizadores de personas o cosas: *Está siendo {alto ~ calvo ~ moreno}. 

El valor general descrito para «estar + gerundio» puede ser modificado por factores contextuales diversos, que dependen sobre todo del tiempo del auxiliar, de la clase de verbo a la que pertenezca el auxiliado y de los complementos que lo acompañen. Así, la perífrasis suele adquirir significado iterativo cuando el verbo principal es télico (es decir, cuyo contenido comporta la noción de límite) y el auxiliar se construye en un tiempo perfectivo, como en Se estuvo despertando toda la noche, donde se dice que alguien se despertó varias veces; en cambio, con un tiempo imperfectivo, como en El paciente se estaba despertando, la perífrasis adquiere valor incoativo (‘Empezaba a despertarse’). No es infrecuente que «estar + gerundio» se refiera a estados de cosas que empezaron a darse en algún momento y que han seguido ocurriendo de manera regular, significado que enfatiza el adverbio últimamente: Aprovechó para traerse a su hija Dora que últimamente se estaba portando pésimo (Bryce Echenique, Julius). Por influencia del inglés, se usa a veces la perífrasis para aludir a sucesos terminados. En español se prefiere evitar la perífrasis verbal en tales casos: Le estamos abonando en su cuenta la cantidad de dos mil pesos (por Le abonamos en su cuenta...); Le estaremos enviando su pedido a más tardar en media hora (por Le enviaremos su pedido en media hora); En este paquete te estoy mandando los libros (por ... te mando los libros). 

«Ir + gerundio». La noción aspectual que introduce esta perífrasis no es solo progresiva, como en «estar + gerundio», sino también acumulativa o incremental, ya que expresa la idea de que el proceso en cuestión se realiza en etapas sucesivas, de forma que cada una se suma o se acumula a la anterior hasta alcanzar un determinado límite final: 

Bien sabía yo cómo acababan esas experiencias y qué cúmulo de desencanto iban dejando en mí (Puértolas, Noche); A medida que fue creciendo se convirtió en una nena deliciosamente espabilada y divertida (Boadella, Memorias); Serrato fue comprendiendo que los libros eran un estorbo para todos y los desalojó para instalar en su lugar billares (Dolina, Ángel). 

La idea de límite, ausente de «estar + gerundio», es fundamental, en cambio, en la interpretación de «ir + gerundio». Puede interpretarse este rasgo como resto gramaticalizado del sentido original del verbo ir, que se construye con complementos de destino. La perífrasis se construye, en efecto, con predicados télicos y suele ser incompatible con los que carecen de él, como los que denotan actividad. La perífrasis «estar + gerundio» no comparte esta restricción: Te {estuve ~ *fui} esperando toda la tarde; {Estaba ~ *Iba} lloviendo sin parar. Aun así, «ir + gerundio» admite predicados atélicos siempre que sea posible descomponer el evento en etapas, lo que puede expresarse mediante complementos adverbiales, como en Un problema que voy trabajando poco a poco estos últimos años. 

La perífrasis «ir + gerundio» es particularmente apropiada para expresar cambios graduales, a menudo acompañada de adverbios y conjunciones (o locuciones de ambos tipos) que los resaltan. Es el caso de la locución mencionada poco a poco, pero también de gradualmente, sucesivamente, a medida que, además de otras expresiones similares que indican progresión: 

Había contemplado alguna vez los prolegómenos, les provocaba y les insultaba, iba soltando cuerda poco a poco, hasta que ellos entraban al trapo (Grandes, Edades); Gradualmente, lo fue acostumbrando a la realidad (Borges, Ficciones); En la capilla del depósito no cabe un alfiler, a medida que avanza la mañana va llegando más gente (Cela, San Camilo); Adriana se fue agotando más y más, en medio de los cirios sofocantes y de las letanías (Mujica Lainez, Bomarzo). 

La perífrasis es incompatible, sin embargo, con los predicados que expresan cambios instantáneos: El río {creció ~ *fue creciendo} de golpe. 

Con ciertos predicados, «ir + gerundio» impone un límite inicial, en lugar de final, a la noción que expresan, con una interpretación cercana a «empezar a + infinitivo»: Vosotras, las mujeres, ya podíais ir pensando también en desnudaros (Sánchez Ferlosio, Jarama); Mientras tanto, mi señora y yo podíamos ir comiendo (Torrente Ballester, Gozos). El hecho de que la perífrasis permita visualizar el punto inicial del proceso explica asimismo que «ir + gerundio»,a diferencia de «estar + gerundio», pueda aparecer en forma imperativa: Anden, vayan pasando, que les cubra la retaguardia (Díez, Fuente). El verbo irse, limitado a algunas áreas lingüísticas en esta construcción, es característico de estos mismos contextos: Y si no vete fijando tú en lo que pasa (Caballero Bonald, Días). Relacionado con este sentido ingresivo (relativo al inicio) está la interpretación de conato o de inminencia fallida, que se registra en el español hablado de México, parte de Centroamérica, el Caribe continental y algunos países andinos. En estas áreas son posibles oraciones como Me iba dejando el avión con el sentido de ‘Casi me deja el avión’, es decir, ‘Por poco lo pierdo’. 

«Venir + gerundio». Describe un proceso que se desarrolla a partir de un punto anterior al acto del habla (o de otro punto medido desde este) que puede incluso prolongarse más allá, como en Nos viene ocultando sus verdaderas intenciones, pero también cerrarse antes, como en Nos vino ocultando sus verdaderas intenciones. Al igual que «ir + gerundio», «venir + gerundio» evoca una secuencia o una distribución lineal de elementos. Sin embargo, la dirección es ahora la contraria, en consonancia con la diferente orientación de ir y venir (acercamiento en este, alejamiento en aquel). Se construye a menudo con modificadores que indican el límite inicial o final del proceso, o bien su duración: 

Aquella agitación venía siendo habitual en Betania desde que el Maestro de Galilea realizase el prodigio de resucitar de entre los muertos a su amigo Lázaro (Benítez, Caballo); Supongo que por poca atención que le hayas dedicado a lo que te vengo diciendo hasta ahora ya no se te ocurrirá compartirlo (Savater, Ética); Este, con la policía en los talones, viajó de súbito a Estambul, donde había venido acumulando sus ganancias durante las visitas a esa ciudad (Mutis, Maqroll). 

«Venir + gerundio» no suele admitir verbos de estado, a menos que uno de los argumentos del predicado sea un grupo nominal en plural, de manera que el conjunto designado pueda distribuirse linealmente: A derecha y a izquierda, los montes que a lo largo de toda la ribera venían flanqueando las choperas y los prados […] (Llamazares, Río). Tal como es esperable, esta interpretación no se obtiene si se hace referencia a un único individuo. En La página editorial de este diario viene siendo muy crítica desde las elecciones no se alude a un editorial único, a diferencia de lo que sucede en *El editorial del diario de hoy viene siendo muy crítico. Se extiende la relevancia de este factor al valor aproximativo de esta perífrasis. Así, en lo que viene costando hoy en día un coche utilitario (‘lo que cuesta aproximadamente’), no se habla de un coche particular o específico, sino de un tipo de coche cuyo precio habitual se considera. 

«Andar + gerundio». Se parece esta perífrasis a «estar + gerundio» en que no implica que la acción o el proceso denotados por el verbo principal lleguen a completarse, pero se diferencia de ella en que describe situaciones que se desarrollan con interrupciones o de modo intermitente. Es, pues, una perífrasis frecuentativa que se combina habitualmente con verbos que también lo son: 

Los míos andaban escudriñando y tanteando los bastimentos que había en el empedrado navío (Cervantes, Persiles); A mí me tiene muy sin cuidado si tú y Pedro se van al infierno por andarse besuqueando por todos los rincones (Esquivel, Agua); Ello hacía que todos anduvieran olfateando el aire como perdigueros (Montero, Amado). 

No se construye en imperativo, pero sí en los restantes tiempos y modos de la conjugación, y a menudo añade connotaciones negativas respecto de la futilidad de la acción, de su falta de provecho o de su carácter inapropiado. Su sujeto suele ser agentivo, por lo que se evita en oraciones como *El nivel del agua andaba creciendo o *Andaban ya envejeciendo. No obstante, en algunos países americanos se usa con verbos que designan fenómenos meteorológicos: Dicen que ahora por la costa anda lloviendo (Vértiz, Orilla), y también con algunos verbos de estado. Así, construida con faltar, expresa carencia reiterada de algo: Solamente algún testigo podría haber dado la clave que sin duda andaba faltando para resolver el enigma (Saguier, Zanja). 

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