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Perífrasis de infinitivo en las que predominan los rasgos temporales

«Ir a + infinitivo». El valor fundamental de esta perífrasis es temporal. Expresa posterioridad, tanto desde el momento de habla, en competencia con el futuro (Voy a estudiar; Van a ponerse de acuerdo; Va a llover), como respecto de un momento anterior, en lo que coincide con el condicional (Caracterización deíctica. Relaciones con CANTARÉ. El condicional de conjetura): Parecía que iba a entrar [‘entraría’] en la ciudad de un momento a otro. Sin embargo, se acepta en varios entornos sintácticos en los que se rechazan el futuro y el condicional. Están entre ellos las prótasis condicionales introducidas por la conjunción si: Si {te vas a enfadar ~ *te enfadarás}, no sigo hablando; Si no {ibas a estar ~ *estarías} en casa, podrías habérmelo dicho. Cabe añadir las subordinadas temporales encabezadas por cuando, como en cuando {vayamos a salir ~ *saldremos}, así como ciertas relativas en las que se especifica la referencia a contenidos temporales: el día que {vayas a graduarte ~ *te graduarás}. A la idea de posterioridad la perífrasis suele añadir la de inminencia, que no aporta el futuro. La perífrasis es muy frecuente en la lengua oral. Se han registrado variantes de la perífrasis sin la preposición a; aunque este uso ya se documenta en la lengua antigua, se considera incorrecto en la contemporánea. 

«Ir a + infinitivo» puede aportar también contenidos no temporales. Cuando el auxiliar de la perífrasis aparece en pretérito perfecto simple o en algún tiempo compuesto, puede aludir a la realización inesperada o fortuita de un hecho, como en Rebotaron los plomos y uno fue a matar a un pobre palomo blanco, que estaba bebiendo bajo el peral (Jiménez, Platero); ¡Me he ido a enamorar de ti, un patán, un salvaje que ni siquiera se baña! (Sampedro, Sonrisa). Esta interpretación se da con verbos télicos (es decir, verbos que expresan procesos delimitados: Clases de situaciones y de propiedades), lo que la excluye de oraciones como *Fueron a ser felices o *Fue a haber una catástrofe. Usada en pretérito, muestra a veces un valor escalar próximo al de «acabar + gerundio» o «terminar por + infinitivo», lo que favorece la proximidad de los significados que se expresan en {Fue a ~ Terminó por} chocar contra un árbol, o con la perífrasis «acabar + gerundio»: Acabó chocando contra un árbol. Construida con sujetos de persona y verbos de acción, la perífrasis adquiere en pasado significado intencional, a menudo en referencia a una acción frustrada, como en Fue a gritar, pero había perdido la voz. Pierde su sentido prospectivo en algunas exclamativas e interrogativas retóricas de intención refutatoria: ¿De dónde voy a haber sacado yo la llave del departamento de los señores Feliu? (Bryce Echenique, Martín Romaña); Cómo no se iba a haber enterado, si había salido en los periódicos (Vargas Llosa, Conversación). El futuro de conjetura equivale semánticamente a un presente de incertidumbre: Ahora serán las tres (El futuro de conjetura). En este uso, la perífrasis «ir a + infinitivo» solo se documenta en algunas variedades de la lengua conversacional, más frecuentemente en el español europeo que en el americano: Eso va a ser [‘seguramente es’] que [...] le ha dicho algo sobre la sardana (Razón [Esp.] 1/12/2004). 

«Soler + infinitivo». Denota la repetición de un suceso o un estado de cosas, como en Solía levantarse muy temprano o Cuando se moja un cable suele producirse un cortocircuito. Su contenido se acerca al de las expresiones adverbiales generalmente, por lo común y otras similares, y por ello tiende a rechazar los predicados que caracterizan de manera estable al sujeto. Tampoco resulta natural con los predicados que denotan sucesos particulares, a no ser que sea posible interpretarlos como cíclicos: Ln partido que suele ser conflictivo todos los años. En contextos genéricos introduce generalizaciones que se aplican a la mayor parte de los miembros de un conjunto, como en Los municipios de esta zona suelen ser pobres. El verbo soler es defectivo; solo aparece regularmente en presente de indicativo o subjuntivo y en imperfecto de indicativo. El pretérito perfecto compuesto es poco frecuente en los textos contemporáneos, pero se documenta ocasionalmente en el español europeo actual y, en menor medida, también en el americano: Se ha solido criticar a menudo a los papas que dieron órdenes reglamentando la represión, después de Juan XXII (Caro Baroja, Brujas); En el tercer año de gobierno los presidentes mexicanos han solido adquirir o externar ese síndrome político (Proceso [Méx.] 12/1/1997).

«Saber + infinitivo». Se usa en algunas áreas del español americano con un sentido semejante al de soler, pero se diferencia de este en que admite el pretérito perfecto simple en estos usos. La forma supo en el primer ejemplo del grupo siguiente contrasta con la anomalía que supondría solió: 

Ella supo venir a casa, de visita, una o dos veces por mes, en general los domingos o los jueves, hasta que se murió (Piglia, Respiración); Pa de vuelta de esas tierras cuando me encontraba en la proximidad de los puertos, me sabía venir la tentación de interrogar a los marinos que volvían de viaje (Saer, Entenado); Volvimos a ver caer agua del cielo, ya se me había olvidado cómo sabía llover (Panorama 3/10/2008). 

Recuérde se lo apuntado en el §28.1.3b sobre el uso de saber en construcciones semiperifrásticas. 

«Acostumbrar (a) + infinitivo». Se asimila a «soler + infinitivo» en el español americano. Se citan a continuación algunos ejemplos de las dos variantes, con preposición y sin ella: 

Ella acostumbra hacer ese recorrido a media tarde, pero hoy quiso hacerlo al anochecer (Ferrero, Bélver); No acostumbra asociar a un hombre atado a una mesa de recepción con aventuras en alta mar (Fuentes, Naranjo); A pesar de que no acostumbra a charlar sobre los jugadores en particular, Passarella dio algunas explicaciones (Clarín 8/1/1997); Alessandri acostumbraba a almorzar y comer en el departamento de su hermana del sexto piso del mismo edificio (Hoy [Chile] 25/4/1984). 

La perífrasis no es desconocida en España, sobre todo en la variante con preposición, pero tiene un uso limitado. La construcción no es perifrástica (y exige la preposición a) cuando acostumbrar(se) significa 'adquirir o hacer adquirir una costumbre', como en Nunca se acostumbró a beber o en Su mamá la acostumbró a leer por las noches. 

«Acabar de + infinitivo». Expresa anterioridad reciente. Así pues, Acaba de salir significa aproximadamente ‘Salió o ha salido hace poco’. Con este valor, la perífrasis es incompatible con los predicados que expresan estados permanentes (*Acaba de parecerse a su padre) y suele usarse solo en presente, en imperfecto o en participio: 

Ella misma le contó que el alquiler de la casa se lo pagaba Harry, y que acababa de comprar un automóvil con el dinero que le pasaba Dick (Bryce Echenique, Magdalena); Acababa de volver del trabajo y estaba arreglando la casa (Margas Llosa, Ciudad); [...] con libros por el suelo semienvueltos para envío o acabados de recibir (Monterroso, Letra). 

Con este sentido, no alterna con «terminar de + infinitivo», y solo admite la negación si esta se interpreta como externa o metalingüística, es decir, cuando se usa un enunciado para salir al paso de una afirmación previa y se obtienen paráfrasis con 'No es cierto que': No acaba de enterarse, sino que más bien lo sabía hace mucho tiempo; ¿No acaba de afirmarlo el propio papa de Roma? (Roa Bastos, Supremo). Se considera incorrecto el uso de «venir de + infinitivo» con el valor de anterioridad que caracteriza a «acabar de + infinitivo», como en Vengo de pasar un bache malo. «Acabar de + infinitivo» funciona como perífrasis de fase en Ya acabó de estudiar y otras secuencias similares. 

«Volver a + infinitivo». Alude a la repetición de un proceso (Volveré a leer esto otra vez; No volveré a mentir) o bien a la restitución de algo a un estado anterior. Esta acepción restitutiva es la que aparece en Abrió mucho los ojos y nos miró a todos, intentó levantarse, pero volvió a caer en el sofá y se quedó durmiendo como un buey (Muñoz Molina, Invierno), donde no se da a entender que alguien haya caído en el sofá por segunda vez. Lo que se reitera en esta interpretación es a menudo el estado resultante, de forma que el predicado volver a levantarse del sofá no implica ‘haberse levantado previamente de él’, pero sí ‘haber estado sentado previamente en él’. Cuando la perífrasis expresa repetición en sentido estricto, la construcción implica que ya ha tenido lugar un suceso como el que se describe. En efecto, quien dice No volveré a mentir sugiere que ha mentido en algún momento anterior. Posee un valor similar el prefijo re-, como se explica en Prefijos aspectuales. El suceso que se repite no afecta siempre a los mismos individuos, como se percibe en Se lo había advertido su mamá, y ahora volvía a advertírselo su mejor amigo o en Volvió a encender un cigarrillo, que no alude necesariamente al proceso de encender cierto cigarrillo por segunda vez. El prefijo re- es más restrictivo en lo relativo a esta propiedad (reencender un cigarrillo, releer un libro). 

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