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Funciones del gerundio

Así como los infinitivos se asimilan generalmente en su comportamiento gramatical a los sustantivos (Los infinitivos nominales), los gerundios se acercan a los adverbios. No todos los usos del gerundio, sin embargo, son adverbiales, como se verá a continuación. 

No es adverbial el gerundio llamado perifrástico, que forma perífrasis verbales: Te estoy mirando; Siguió leyéndolo; Empezó diciendo aquello; Vayan pasando. La posición de los pronombres átonos diferencia claramente el gerundio perifrástico de los demás, puesto que en aquel los pronombres pueden anteponerse al auxiliar, como es habitual en las perífrasis (Posición de los pronombres átonos en estructuras complejas). Alternan, por tanto, Seguía diciéndolo ~ Lo seguía diciendo; Estabas terminándola ~ La estabas terminando (frente a Huyó horadándolo > *Lo huyó horadando, sin perífrasis). 

Las construcciones de gerundio pueden actuar como complementos predicativos (gerundio predicativo), de modo que, junto a Llegó radiante; Te veo más alta, cabe decir Llegó llorando; Te veo pidiendo en el metro. Los gerundios predicativos aparecen asimismo en ciertas construcciones preposicionales, como en Con toda esa gente entrando y saliendo, no puedo concentrarme, o en el interior de un grupo nominal: un cuadro del señor marqués montando a caballo, el gracioso gesto del niño haciéndole burla a la niñera. No se construyen, en cambio, con ser ni parecer. 

Suele llamarse gerundio adjunto o circunstancial al que funciona sintácticamente como modificador de un verbo sin ser argumento suyo: Redactó el trabajo poniendo todo el cuidado del mundo; Se protegía de la lluvia tapándose con un periódico; La herida se curó aplicándole antibióticos, etc. El gerundio adjunto, llamado también en la tradición gramatical académica gerundio en construcción conjunta, está muy restringido sintácticamente. De hecho, rara vez es compuesto: Se dirigió a él {insultándolo ~ *habiéndolo insultado}, ni perifrástico: Salió de allí {arrastrándose ~ *pudiendo arrastrarse}, ni tampoco pasivo: *Salió de allí siendo perseguido por la policía. Solo ocasionalmente admite sujeto explícito el gerundio adjunto. 

Los llamados gerundios externos o periféricos (también absolutos, temáticos o de tópico) forman construcciones externas a la oración, de la que aparecen separados por una pausa: Encaramándose sobre la silla, había conseguido alcanzar la mermelada; El Ministerio, viendo el número de casos irregulares, anuló las pruebas. En posición intermedia, como en el último ejemplo, dan lugar a una variedad de las llamadas construcciones parentéticas, incidentales o simplemente incisos. En todos estos contextos, la oración de gerundio introduce alguna aclaración, con matices semánticos diversos. En los gerundios elocutivos o ilocutivos, como los que aparecen en los ejemplos siguientes, tal aclaración hace referencia al propio acto verbal, de modo que el referente de su sujeto, siempre tácito, es el propio hablante: 

—Resumiendo —concluyó, ácido, Guadalmedina—. Que has estado a punto de despachar al valido del Rey de Inglaterra (Pérez-Reverte, Alatriste); Cambiando de tema, dijo Maldonado: —Hemos quemado las naves, compañeros. (Fernán Gómez, Viaje); Chonina, volviendo a lo de antes —dijo Benuza, reteniéndola—, ́no será que padecemos el mismo desamparo6 (Díez, Fuente). 

El gerundio perifrástico, el predicativo y el adjunto se llaman internos porque pertenecen al predicado, si bien el adjunto establece una relación menos directa con el verbo principal. El gerundio absoluto, por su parte, no solo es externo a la predicación, sino que también lo es a la propia oración. Esta libertad hace que carezca de las restricciones que muestra el gerundio circunstancial. Así, el gerundio absoluto aparece muy a menudo en la forma compuesta, así como en la perifrástica y la pasiva: Mas él, no pudiendo atender a mis golpes, me rogará que descansemos un poco (Avellaneda, Quijote); Habiendo sido advertido del peligro, se fue por otro camino. Por otra parte lleva con frecuencia sujeto propio. 

Se considera incorrecto el uso del gerundio en subordinadas sustantivas que se ha documentado en el español de Puerto Rico, quizá por influencia del inglés: Lo que se pretende es consiguiendo (por conseguir) la ruina total; El muchacho lo que hace es comparando (por comparar) las muestras; En vez de tirándose (por tirarse) los unos a los otros, lo que deben hacer es ayudarse.

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