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El participio y las clases de verbos

Todos los verbos españoles tienen participio, pero las posibilidades de uso de esta forma varían de acuerdo con el tipo de verbo de que se trate. 

Los participios de los verbos transitivos son formas intransitivas porque, a diferencia de los infinitivos y gerundios correspondientes, no admiten complementos directos. Admiten, en cambio, complementos indirectos (una vez devuelto el dinero a sus dueños), complementos de régimen (comparados con los demás), circunstanciales (los paquetes enviados ayer) y complementos predicativos (los estudiantes considerados más inteligentes). Pueden formar oraciones pasivas construidas con el auxiliar ser (Fue detenido por la policía), aunque con las restricciones. Por otra parte, conservan, tácito o expreso, el agente que corresponde al sujeto en la forma activa, aun cuando no esté presente el verbo ser: Mi tío, empujado por Zenaida y Lucero, entró en la recámara (Ibargüengoitia, Crímenes). Gracias a ello pueden combinarse con adverbios que apuntan a la existencia de un agente, como laboriosamente en un pacto laboriosamente logrado, y también con oraciones finales: impuestos recaudados abusivamente para engordar las arcas del Estado. Las oraciones pasivas muestran algunos puntos de contacto con las copulativas, entre ellos el hecho de admitir la sustitución del participio por el pronombre átono lo, como se ve en El regalo fue guardado en un cajón > Lo fue; El regalo fue espléndido > Lo fue. 

El participio de los verbos transitivos interviene en la formación de perífrasis en las condiciones que se explicarán en oras secciones. Se usa, además, como modificador nominal (los dos estudiantes detenidos ayer por la policía), como atributo (Parecía hecha por un profesional) o como complemento predicativo, ya acompañando a un verbo (Lo vi terminado), ya formando parte de las construcciones encabezadas por las preposiciones con y sin (Con un esquema bien diseñado, seguro que el trabajo sale bien), ya en cláusulas absolutas (Una vez terminado el trabajo, se volvió a casa). Las cláusulas absolutas se caracterizan por tener sujeto, sea expreso o tácito. Es expreso, por ejemplo, en Llegados todos los invitados, comenzó la fiesta; Misto que no llovía, salimos a pasear; Dicho lo cual, no tengo más que añadir. Se considera, en cambio, tácito en Una vez amueblado Ø, el departamento lucía precioso. Pueden también estos participios funcionar como predicados de estructuras bimembres. Así ocurre en ¿Encarcelado don Alberto? (con sujeto expreso) o en el titular de prensa Herido grave en un accidente (con sujeto tácito). 

Los participios de los verbos inacusativos, también llamados a veces cuasideponentes, se comportan en buena medida como los de los transitivos.Aparecen como modificadores nominales (El niño nacido a mediodía es extranjero), como atributos (El árbol está florecido) y como predicativos, sea en construcciones absolutas (Llegado el momento, actuaremos como corresponda) o fuera de ellas (La vi crecida). Estos participios expresan generalmente resultados de procesos, pero no implican la existencia de un agente. En consecuencia, son incompatibles con los elementos que lo requieren, como ciertos adverbios o las oraciones finales. Cuando se registran, como arcaísmos, construidos con el verbo ser (Cuando sea llegado el momento), no forman oraciones pasivas, sino tiempos compuestos. Es controvertida la cuestión de si todos los verbos que expresan cambio de estado o de posición son propiamente inacusativos. Aun así, es oportuno resaltar que los participios de muchos de estos verbos admiten paráfrasis con oraciones activas, como en una mujer enamorada («que se ha enamorado»), alguien asomado a la ventana («que se ha asomado»). Expresan asimismo cambio de estado arrodillarse, cristalizar, encoger, enfermar, enfriarse, llenarse, palidecer, tumbarse, etc. Forman otros grupos de verbos cuyos participios se comportan de modo similar los que denotan surgimiento, aparición y desaparición (amanecer, brotar, emerger, florecer, manifestarse, morir, nacer), movimiento direccional o asociado a un término (aterrizar, caer, entrar, llegar, salir) y acaecimiento (ocurrir, pasar, suceder). Se ejemplifican a continuación algunos de estos participios: 

Su vida turbulenta empezó a los quince, muertos ya su padre y su hermana Maruja, cuando lo echaron del Liveo (Chavarría, Rojo); El sol acababa de ponerse y sobre el cielo palidecido se consumían los últimos tiznones del jeroglífico (Martín Gaite, Nubosidad ); Esteban se sentía enamorado como un adolescente (Allende, Casa). 

Aunque los verbos que denotan presencia y existencia (bastar, caber, existir, faltar, permanecer) se acercan a los inacusativos en determinados aspectos sintácticos, sus participios se suelen usar únicamente en los tiempos compuestos: Hemos cabido en el auto ~ *las personas cabidas en el auto. 

Muchos verbos transitivos que tienen correlatos pronominales admiten participios en su doble uso. Así, convencido es el participio del verbo transitivo convencer (Un abogado convencido por su cliente), pero también del intransitivo convencerse (Una persona convencida de que tiene razón). En la variante transitiva se percibe la presencia del agente (esté o no explícito), que falta en la variante pronominal. Al mismo grupo pertenecen los pares adaptar ~ adaptarse; agotar ~ agotarse; apoyar ~ apoyarse; cansar ~ cansarse; caracterizar ~ caracterizarse; enfriar ~ enfriarse; levantar ~ levantarse; mover ~ moverse; secar ~ secarse; situar ~ situarse; vaciar ~ vaciarse, etc. 

Con los verbos llamados intransitivos puros o inergativos no se forman participios pasivos, aunque sí tiempos compuestos. Este último es, pues, el único uso posible de voces como bostezado o madrugado, de lo que se deduce que estos participios no admiten variantes en femenino ni en plural. Entre los verbos exclusivamente pronominales, unos tienen participios pasivos (acurrucarse, arrepentirse, ensimismarse, asimilados a los inacusativos), y otros solo participios de perfecto, es decir, los que se limitan a formar tiempos compuestos (alegrarse, congratularse, dignarse, jactarse). Algunos de estos últimos verbos tienen correlatos con verbos transitivos, lo que da sentido a expresiones como una fiesta alegrada por la m‹úsica de una orquestina (cf. La m‹úsica alegró la fiesta). Los verbos pronominales que tienen participios pasivos admiten, por el contrario, los participios en su interpretación intransitiva ( penitentes arrepentidos). 

Los participios de los verbos transitivos y los de los inacusativos se distinguen de los adjetivos que presentan la misma forma. Así, elevado es participio del verbo transitivo elevar en La carga fue elevada al cuarto piso, pero adjetivo en Pagó un precio muy elevado. Siguen pautas similares abierto (una puerta abierta ~ una mentalidad abierta); alargado (El plazo ha sido alargado ~ El objeto era plano y alargado); entretenido (El cartero fue entretenido por un vecino ~ La novela es entretenida); organizado (una reunión organizada hace un mes ~ una persona trabajadora y organizada); prolongado (El permiso fue prolongado dos meses más ~ Se dieron un beso prolongado), etc. El significado de los participios se obtiene en estos pares de los verbos a los que corresponden, ya que expresan el resultado de acciones o procesos. El significado de los adjetivos homónimos se define en los diccionarios. 

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