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El infinitivo y las partículas

Como se explica en Tipos de subordinadas, el concepto de "subordinación adverbial" es en la actualidad sumamente polémico. Muchas de las oraciones llamadas adverbiales en la tradición pueden considerarse subordinadas sustantivas, como se ha visto en varios de los apartados precedentes. Así sucede con las que complementan a ciertos adverbios, como encima de llegar tarde, después de venir mi hermano, y también con las que forman grupo con una preposición o locución preposicional no introducida por otra clase de palabras, como en Con ir tú es suficiente; A pesar de ser rico, no era feliz (recuérdese El infinitivo en las oraciones subordinadas sustantivas). Los infinitivos que se admiten en los complementos de a fin de o con tal de (a fin de solucionar el problema, con tal de solucionar el problema) alternan con subordinadas sustantivas de verbo personal (a fin de que se solucione el problema), pero más difícilmente con grupos nominales o pronombres. 

La partícula al en la pauta «al + infinitivo» (al leer el libro) procede de la primitiva unión de preposición y artículo. No obstante, hoy parece comportarse como conjunción en este contexto, ya que no introduce grupos nominales ni pronombres. Las construcciones formadas con «al + infinitivo» pueden tener, según el contexto, sentido causal o temporal. Se prefiere la interpretación causal con verbos de estado (Al ser el hermano mayor, se encargó de todo), con predicados negados (Al no recibir noticias suyas, lo tuvo por muerto), o cuando el infinitivo aparece en su forma compuesta (Al haberlo entendido así, ya no dijo nada). En cambio, los adverbios focales, como exactamente o justo, favorecen el sentido temporal: exactamente al sonar el reloj, justo al cruzar la calle. Tal interpretación es la única posible en las variantes «a(l) poco de + infinitivo» y «nada más + infinitivo», la segunda, característica del español europeo: Salió para el hospital {a(l) poco de ~ nada más} recibir la noticia. Lo mismo sucede con a {las dos horas ~ los tres días ~ el rato ~ el año} de llegar a la ciudad y construcciones afines. El infinitivo admite sujeto expreso en todos estos casos: Al ser Julio el hermano mayor, ...; Justo al cruzar Marta la calle, ...; Al salir el sol, ..., de acuerdo con lo señalado en El sujeto expreso de los infinitivos. 

La combinación «de + infinitivo» (en la que de se acerca más a una conjunción que a una preposición) suele tener valor condicional: De no ser así quién sabe lo que hubiera pasado (Rulfo, Pedro Páramo); De haberlo sabido, estos años habrían sido más fáciles para mí (Allende, Eva). Cuando, como en el ejemplo anterior, el infinitivo es compuesto, la construcción recibe normalmente la interpretación propia de las condicionales contrafácticas, es decir, las que presuponen un estado de cosas contrario al que se expresa en ellas. En algunas variedades europeas del español contemporáneo se usa todavía con valor condicional «a + infinitivo», de gran vitalidad en el español clásico: A tener una guadaña, pareciera la muerte de los rocines (Quevedo, Buscón). De acuerdo con lo señalado más arriba, «con + infinitivo» no forma propiamente subordinadas adverbiales, aun pudiendo tener valor condicional. Constituyen una posible excepción las construcciones llamadas explicativas, que reciben entonación suspensiva y no alternan con subordinadas de verbo finito, como en Con decirte que a los tres días se murió..., entre otros ejemplos. 

Pueden integrarse en este último grupo las construcciones formadas con «para + infinitivo» de sentido no final, especialmente las que expresan consecución o ponderación: Para haber preparado la obra durante tres meses, el resultado fue más bien mediocre. Las construcciones causales «de tanto + infinitivo», «a fuerza de + infinitivo» y otras similares se estudiarán en otras obras.

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