Рекламный блок

Inductores modales en las subordinadas relativas

Los contextos virtuales, prospectivos, irreales o, en general, modales son los inductores del subjuntivo en las oraciones de relativo. De hecho, el subjuntivo no aparece en ellas en ausencia de tales expresiones, como se explicó en la introducción a Modo dependiente e independiente. Así, el verbo buscar es el inductor del modo en la oración Busco un diccionario que me sirva, que pasaría a ser agramatical si buscar se sustituyera por tener, como se ha explicado: *Tengo un diccionario que me sirva. Son esos mismos contextos los que propician la interpretación inespecífica que en general se asocia al subjuntivo en las oraciones de relativo. En los apartados que siguen se examinan los fundamentales. 

El verbo buscar, introducido en el párrafo anterior, pertenece a los predicados denominados generalmente intensionales, que se caracterizan por crear los contextos llamados opacos. Estos contextos poseen la capacidad de dejar en suspenso la referencia de los grupos nominales (Factores externos que determinan la (in)especificidad). Pertenecen al grupo de buscar otros muchos predicados de naturaleza prospectiva, como demandar, desear, necesitar, pedir, perseguir, preferir, pretender, proponerse, querer, requerir, solicitar; los sustantivos y adjetivos que se relacionan morfológica y semánticamente con estos verbos (necesidad, preferible...); las locuciones que expresan significados parecidos, como en demanda de, y también la preposición para. Todos estos elementos y otros similares propician la interpretación inespecífica de los grupos nominales e inducen el subjuntivo en las oraciones de relativo (sin excluir por ello el indicativo, que no requiere inductor): 

Necesito una persona que lleve mis libros (Blest, Dartín Iivas); Se propuso elaborar una teoría que sirviera de puente entre los detalles de la neurofisiología y las concepciones molares de la psicología (Pinillos, Psicología); Prefería los melodramas que abundasen en gritos desgarradores (Marechal, Buenosayres); Después de infinitas gestiones en demanda de un lector que supiera francés [...] (Sawa, Iluminaciones); Se firmó un tratado con los Estados Unidos para hacer un canal que abriera en dos la cintura de América (Mastretta, Mal). 

El verbo depender induce el subjuntivo en las subordinadas sustantivas: Su vida puede depender de que lo haga sin demora (Mendoza, Verdad) (El modo en las interrogativas indirectas), y también en las relativas cuando el grupo nominal corresponde a una interrogativa encubierta: Todo depende del amor que hayas puesto en la renuncia (Martín Vigil, Curas), que equivale a «Depende de cuánto amor hayas puesto en la renuncia». Cuando el grupo nominal no adquiere este valor, la relativa aparece más frecuentemente en indicativo. Así, en Ca decisión depende del ministro que acaban de nombrar, se dice que cierta decisión depende de cierta persona, no de cierto estado de cosas. Las mismas posibilidades presenta el grupo nominal que funciona como término de la preposición según si contiene una subordinada relativa. Compárese El club de procedencia del atleta recibirá, sin embargo, ahora una ayuda según el rendimiento que tenga (País [Esp.] 16/12/1980) («según cuál sea el rendimiento que tenga») con según el ministro que acaban de nombrar («en opinión de cierto ministro»). 

El futuro (cantará) y el condicional (cantaría) no son inductores del subjuntivo en las subordinadas sustantivas, pero sí lo son en las oraciones de relativo. Ambos expresan generalmente contenidos virtuales o no experimentados, análogos en cierta forma a los que ponen de manifiesto léxicamente los verbos intensionales. De este modo, si bien se rechaza el subjuntivo en Ce entregó los papeles que le {eran ~ *fueran} útiles por ausencia de un inductor apropiado, se acepta en Le entregará los papeles que le {son ~ sean} útiles, o en Muy pronto encontraría una bocacalle que me devolviera al punto de partida (Muñoz Molina, Beltenebros). El mismo efecto pueden producir ciertos verbos de significación prospectiva asociados con la idea de consecución o de límite: conseguir, lograr o llegar a, entre otros: Logró encontrar un coche de segunda mano que le resultara ‹útil. Cabe agregar a este grupo de predicados ciertos auxiliares modales en las perífrasis verbales, como deber, poder y tener que: 

Nuestra joven patria, esa morena tropical, debe ser la que ostente en su cabeza el gorro frigio (Ramírez, Alba); [...] alcanzara los triunfos más altos a los que puede aspirar alguien que tenga como objetivo en la vida triunfar en el mundo universitario (Piglia, Respiración); Tiene que haber un niño que haga el milagro de echar a los hombres malos que traen las cajas negras (Donoso, Pájaro). 

Al igual que en las oraciones sustantivas, el subjuntivo de las de relativo no es inducido únicamente por predicados, sino también por la negación, sea a través del adverbio no, sea mediante indefinidos negativos, como se comprueba en No guardó nada que fuera comprometedor (frente a *Guardó algo que fuera comprometedor) o en nadie que yo conozca, en ningún lugar que haya visitado, nada que le baje la fiebre, con las escasas excepciones de los contextos genéricos (Características generales). Inducen igualmente el subjuntivo —aunque, como en otros casos, no de forma obligatoria— los predicados que expresan negación u oposición, como en Se oponen radicalmente a una modificación de la ley que recorte sus prerrogativas o en Ce había aconsejado que [...] evitara proponer una legislación que fuera a producir unos resultados no auténticos (Tusell, Historia). También lo inducen las preposiciones y locuciones preposicionales que transmiten esos mismos significados: No puede uno ir de España a Inglaterra sin llevar a los amigos alguna chuchería que tenga color local (Galdós, Fortunata); No crea usted que me voy a llevar esto sin formalizar un documento que autorice los derechos de usted (Ortega Munilla, Cleopatra). En muchos contextos se asimilan a los inductores negativos el indefinido poco y el adverbio solo: Cuenta con {pocos~*algunos~*muchos} que lo respeten; Hay pocos que sepan de eso («No hay prácticamente nadie que sepa de eso»). Repárese, en el mismo sentido, en que Solo tiene un amigo que sea verdaderamente inteligente contrasta marcadamente con *Tiene un amigo que sea verdaderamente inteligente, sin inductor modal. 

Induce igualmente el subjuntivo la interrogación en las oraciones de relativo dependientes de los indefinidos alguien, algo, alguna cosa: ¿Encontraste a alguien que te echara una mano?; ¿Hay algo más que desee usted añadir? También actúa como inductor el imperativo en oraciones como Dile algo que le guste; Quédate con ella y Dame lo que te parezca (Marsé, Teresa). 

Favorecen asimismo el subjuntivo en las subordinadas de relativo ciertas expresiones comparativas, sobre todo de igualdad. Se asimilan a esta pauta los verbos parecer y semejar: 

Vallejo era sombrío tan solo externamente, como un hombre que hubiera estado en la penumbra (Neruda, Confieso); El Café, antes de media hora, quedará vacío. Igual que un hombre al que se le hubiera borrado de repente la memoria (Cela, Colmena); [...] ya que, en verdad, la altura semejaba un suelo que ella viera desde el techo (Luca Tena, Renglones). 

Como en otros muchos casos, el indicativo es posible en estos contextos si se desea hacer referencia a seres particulares. Las expresiones superlativas, por su parte, inducen con frecuencia el subjuntivo en las oraciones de relativo que contienen, sobre todo en la lengua literaria. En la conversación informal predomina, en cambio, el indicativo: El mejor asado criollo que yo {he ~ haya} probado.

En general, los contextos definidos ofrecen más restricciones al empleo del subjuntivo que los indefinidos en las oraciones de relativo, como se comprueba en No encontré {un ~ *al} vigilante que tuviera las llaves de la oficina% Sin embargo, en los contextos prospectivos y en los genéricos, el subjuntivo resulta más claramente compatible con los grupos nominales definidos: Le daré la cantidad que me pida; Memorizaría en una semana el texto que me correspondiera; Buscan al médico que sea capaz de curarla. 

Se registran ciertos contextos en los que el subjuntivo de las relativas carece de un inductor propio contiguo a él, de forma que es inducido por otro subjuntivo. Se trata de casos de inducción mediata o a distancia, semejantes a los ya vistos para las subordinadas sustantivas (La negación en las subordinadas sustantivas y la inducción modal a distancia​​​​​​​). Por ejemplo, en Elegirán a una persona que sepa lenguas que ellos desconozcan (en alternancia con el indicativo, que no requiere inductor), el modo de desconozcan está inducido por el de sepa, que a su vez lo está por el futuro elegirán. 

Si bien la ausencia de un inductor apropiado provoca a menudo el rechazo del subjuntivo en las oraciones de relativo, estos usos sin inductor aparente se admiten en las oraciones de relativo que adquieren un sentido final, por tanto, prospectivo, como en Le hicimos un torniquete que detuviera la sangre o en La municipalidad ha construido dos nuevos parques en los que se paseen los vecinos. Cabría pensar, no obstante, que el sentido de finalidad procede de un auxiliar modal encubierto (como si se dijera en el primer ejemplo «… que le pudiera detener la sangre»), ya que estos auxiliares son inductores del subjuntivo. Este valor final se reconoce también en las relativas de infinitivo, restringidas igualmente a los contextos en que se sobrentiende el verbo modal poder, como en un libro con el que entretenerme («con el cual poder entretenerme») o en un pozo del que sacar agua («del cual poder sacar agua»). De hecho, cuando no es posible suponer este verbo modal, la relativa de infinitivo resulta forzada o anómala: *Esta es una nota de pie de página de la que prescindir.

Los adverbios relativos cuando, donde y como forman oraciones de relativo. El modo se elige en ellas a través de mecanismos semejantes a los analizados en esta sección. Así, el subjuntivo está inducido por el futuro tanto en El que quiera medrar en política tendrá que empezar haciendo una escabechina (Mundo [Esp.] 10/11/1994) como en Cuando quiera deshacerme de él no me darán más de quinientos ases. El imperativo induce de forma análoga el subjuntivo en Llámame cuando puedas y en Hazlo como te parezca. El subjuntivo también puede ser inducido por la interrogación, como puede verse en ¿Existe acaso un lugar donde no se den esos problemas? Sobre la construcción «cuando + futuro», véase El futuro sintético: CANTARÉ

Materiales similares

Comentarios

avatar
  • Войдите: