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Construcciones temporales con el adverbio cuando

Las relaciones temporales en las que interviene el adverbio relativo cuando son fundamentalmente dos: la que se establece entre cuando y el predicado de su propia oración y la que existe entre la relativa y el predicado de la oración principal. Dentro de su propia oración, cuando, que significa aproximadamente ‘(en) el momento en que’, especifica el punto temporal o el período en el que se localiza algo. Se construye con predicados que admiten la localización temporal y rechaza, como cabe esperar, los de estado permanente (Clases de situaciones y de propiedades), como ser de extracción humilde, derivar del francés antiguo. Con el presente, cuando da lugar a la interpretación iterativa o habitual (cuando te veo, cuando tienes frío) o bien a la genérica: cuando {alguien~la gente~uno~*Juan} se muere. Se exceptúan las relativas explicativas (ahora, cuando estoy aquí hablando ante ustedes) y las construcciones de relieve (Ahora es cuando está contenta), que también permiten la aparición del futuro y del condicional (El futuro sintético: CANTARÉ y Caracterización deíctica. Relaciones con CANTARÉ. El condicional de conjetura). La interpretación iterativa o habitual se extiende a he cantado (Cuando ha podido ayudarme, siempre lo ha hecho) y a había cantado: Celina tenía esa voz cuando había bebido (Cortázar, Bestiario). 

La presencia de había cantado en las construcciones con cuando está sujeta a variación dialectal. Se admite de forma general en la interpretación de fase, analizada en los apartados precedentes (Los adverbios de localización y el tiempo verbal. Localización directa y localización de fase​​​​​​​), como en Cuando habían cubierto la mitad de ese terreno, los faros del auto detenido se apagaron (Vargas Llosa, Fiesta) o en Le miraron al pasar el autobús y siguieron mirándole cuando ya había pasado (Torrente Ballester, Gozos), este último ejemplo con el adverbio de fase explícito. La interpretación de localización directa, como en Cuando le había dicho el nombre no logró entendérselo (Uslar Pietri, Visita), es característica de la lengua literaria y se registra en las áreas andina y rioplatense, así como, ocasionalmente, en México, Centroamérica y el área caribeña. 

La relación entre las situaciones denotadas por la relativa sin antecedente encabezada por cuando y la oración principal puede ser de anterioridad, de posterioridad, de simultaneidad y de inclusión. Existe simultaneidad entre dos sucesos puntuales en Cuando salió, escuchó un gran estruendo, y entre dos situaciones en Cuando trabajaba en La Paz, vivía con unos amigos o en Cuando se movía entre el mostrador y la mesa arrastraba la pierna con cierta elegancia (Soriano, León). Si uno de los dos predicados denota un suceso y el otro una situación, se incluye el intervalo temporal menos extenso en el más extenso, como en Cuando llegamos, estaba hablando por teléfono; Cuando estaba hablando por teléfono, llegamos. 

En la interpretación de posterioridad, característica de los predicados télicos, la situación denotada por la oración principal es posterior a la designada por la relativa de cuando. Así, Nos iremos cuando llegues equivale a ‘Nos iremos después de que llegues’, y en Cuando he visto estampado mi nombre con letras de molde en esta hojilla volandera, me ha invadido un placer ensimismado (Prada, Animales), la sensación que se describe es posterior a la vista del nombre. En la interpretación de anterioridad, el evento designado en la oración principal es anterior a aquel al que hace referencia la oración de cuando, como en Cuando llegó, la película ya había empezado. Se extienden estas dos interpretaciones a «al + infinitivo»: Al llegar tú, nos fuimos; Al llegar al cine, la película ya había empezado

Las relativas encabezadas por el denominado cuando inverso (a imitación del cum inversum latino) introducen un suceso puntual que interrumpe un proceso en desarrollo o una acción que va a iniciarse, a la vez que se presenta esta como repentina o inesperada. En los ejemplos que siguen se subraya con trazo continuo el verbo que designa la situación cuyo desarrollo se interrumpe y con trazo discontinuo el que expresa el suceso que induce esta interpretación: Salía de su casa cuando oyó una fuerte explosión; Se dirigía firmemente hacia la silla de los chales, cuando de pronto escuchó los aplausos (Bryce Echenique, Julius). Las oraciones de cuando inverso suelen estar precedidas por una leve pausa, además de por un ascenso —poco marcado, pero perceptible— de la curva tonal en ese mismo punto. No se sustituyen por adverbios, sean interrogativos o no. La oración Iba a aspirarlo, cuando salté hacia ella (Larreta, Volavérunt) no constituye, en efecto, una respuesta adecuada a la pregunta ¿Cuándo iba a aspirarlo? Estas propiedades muestran que las relativas de cuando inverso no forman parte del grupo verbal. La presencia o la ausencia de pausa y ascenso de la curva tonal, marcados con “(,)”, permiten distinguir los dos sentidos posibles que se reconocen en Estaba leyendo (,) cuando sonó el teléfono. El término tradicional inverso refleja gráficamente el hecho de que en estas construcciones se invierte la interpretación de las funciones informativas, ya que la información nueva es aportada por la relativa que cuando encabeza.

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