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Aposiciones de sentido enfático

Responden al esquema «A de B» tres construcciones distintas, todas atributivas y de sentido enfático, que se identificarán aquí con ejemplos representativos: 1) el asno de Sancho; 2) una maravilla de película; 3) un prodigio de vitalidad. 

El primer tipo de construcción, el asno de Sancho, admite una interpretación no apositiva, sino posesiva (‘Sancho tiene un asno’), que no interesa aquí. En la interpretación apositiva, en la que se predica de Sancho el ser un asno, la expresión entera es definida: {el ~ *un} asno de Sancho; {el ~ *un} tonto de tu amigo. Es posible el demostrativo en lugar del artículo de nido: Ese bestia de Pérez lo va a despedazar (Aguinis, Cruz). No se omite el determinante en esta construcción, pero sí en la variante de ella que caracteriza enunciados exclamativos, como en ¡Pobre de él!; ¡Dichosos de ustedes!.

El segmento A (asno, en el asno de Sancho) se predica de B (Sancho) y es un sustantivo o adjetivo valorativo que expresa propiedades extremas. Coinciden con los que permiten formar atributos enfáticos encabezados por el artículo indefinido un/una, como en el pelma de Luis~Luis es un pelma o en la pesada de la vecina ~ La vecina es una pesada. En la mayor parte de los usos, estos términos aportan valoraciones negativas, hasta el punto de que los de contenido positivo suelen perderlo al integrarse en la construcción: el inocente de su marido, la lista de Ana, el gracioso de tu jefe. Muchos son nombres de animales (burro, cabra, lagarta, pavo, víbora, zorro) y no escasean tampoco los habilitados por sufijos apreciativos. Así, resultan raros con el sentido que aquí interesa el político del secretario provincial y la madre de Angustias, a diferencia de el politicastro del secretario provincial, la madraza de Angustias. El segmento A no se elide tras el artículo (*el tonto de Luis y el de Carlos), a diferencia de lo que sería de esperar si fuera el núcleo sintáctico de la construcción. 

El segmento B designa personas y está representado por un grupo nominal de nido o un nombre propio, como en el ingenuo de {mi novio ~ Luis}. Aunque los grupos nominales indefinidos admitan la interpretación específica, se rechazan construcciones como *el ingenuo de un novio que yo tuve por carecer de un determinante de nido. El segmento constituye el argumento del predicado A y su referente es el mismo de la expresión entera (es decir, el cerdo de tu tío alude a la misma persona que tu tío). A y B concuerdan en género y número (el tonto de tu vecino / la tonta de tu vecina / los tontos de tus vecinos / las tontas de tus vecinas), salvo que A no altere el género en función del sexo del referente, como en el bombón de tu prima (cf. Tu prima es un bombón). No se admite la sustitución de B por un posesivo (el tonto de Luis > *su tonto), aunque sí puede elidirse cuando se interpreta a partir del discurso precedente: Ese Moisés tiene marcha, sabe lo que se quiere el muy cachondo (Berlanga, Gaznápira). 

La segunda de las tres construcciones introducidas es la representada por la secuencia una maravilla de película. En esta pauta, A se predica de B e indica una propiedad extrema, al igual que el primer tipo. No obstante, la propiedad que aporta A puede ser ahora negativa (un desastre de excursión) o positiva (un encanto de chica); en segundo lugar, A casi nunca es un adjetivo, aunque se documenta alguna excepción: —Cómo es posible que tengas a un imbécil de ayudante, primo —estalló Pascual (Vargas Llosa, Tía). El paradigma que predomina en A es el de los sustantivos llamados cualitativos o de cualidad: un encanto, una maravilla, un horror, etc. En tercer lugar, B puede no aludir a una persona, y no concuerda en género con A: una maravilla de paisaje, un cielo de persona. Los elementos exteriores al grupo nominal que remiten a la expresión entera presentan el género y el número de B: No solo fue un asco de excursión, sino que encima me salió {*caro ~ cara}; El cielo de muchacha que tienen ustedes por {*hijo ~ hija}. En cuarto lugar, B es, en esta pauta, un nombre común sin determinante: un encanto de {marido ~ *Arturo ~ *un marido ~ *ese marido}. El determinante de la expresión entera suele ser indefinido y pueden aparecer en esta construcción determinantes exclamativos: Hoy día la máquina de hacer cigarrillos es una maravilla de precisión (Ortiz, Contrapunteo); Qué maravilla de mujer (Ayerra, Lucha). 

Ilustra el tercer tipo de construcción la secuencia un prodigio de vitalidad. Este tipo de grupo nominal apositivo está relacionado con el anterior, pero se diferencia de él en que la relación de predicación entre B y A es solo indirecta en la pauta que ahora se examina. Así, la oración Carmen es un encanto de chica (tipo 2) implica ‘Carmen es una chica’, pero Víctor es un prodigio de vitalidad (tipo 3) no implica ‘Víctor es una vitalidad’. Tampoco se dice en este ejemplo que la vitalidad sea un prodigio, sino que Víctor es un prodigio por su vitalidad o que es de una vitalidad prodigiosa. Se forma una variante de esta construcción con sustantivos que designan el punto más alto de alguna escala implícita, como en el súmmum de la elegancia, el colmo del mal gusto, o [...] el no va más de la e ciencia (Tiempos 18/9/2000).

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