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Pautas sintácticas de las locuciones adverbiales

Como las locuciones adjetivales, las adverbiales son casi siempre grupos preposicionales lexicalizados. En consecuencia, no se definen en términos categoriales, sino funcionales. En razón de esta característica, las mismas unidades reciben a menudo una doble clasificación en función del contexto sintáctico. Así, en exceso, sin límite o a la francesa se analizan como locuciones adverbiales en comer en exceso, trabajar sin límite y despedirse a la francesa, pero como locuciones adjetivales en comida en exceso, un trabajo sin límite y tortilla a la francesa.

La estructura sintáctica de las locuciones adverbiales responde en muchas ocasiones a 
la pauta «preposición + sustantivo en singular», como en a bocajarro, a caballo, a cambio, a fondo, a gusto, a tiempo, bajo cuerda, contra reloj, de casualidad, de día, de golpe, de prisa, de reojo, de sobra, de sopetón, de verdad, en consecuencia, en orden, en parte, en resumen, en secreto, para colmo, por casualidad, por desgracia, por fin, sin cuidado, sin duda. En cambio, corresponden al esquema «a + sustantivo en plural» varias locuciones adverbiales, como las que expresan la manera en que se deshace o se desmorona algo: a cachos, a jirones, a pedazos, a trozos; o la forma en que se llevan a cabo ciertos movimientos o determinadas acciones: a brincos, 
a gatas, a horcajadas, a hurtadillas, a rastras, a saltos, a tientas, a trancas y barrancas, a trompicones.

Al esquema «preposición + sustantivo» responden también las locuciones adverbiales latinas u originalmente latinas, ya integradas en el español, que se construyen con preposiciones: ad aetérnum, ad líbitum, ad perpétuam, ex abrupto (‘repentinamente’, diferente del sustantivo exabrupto, ‘salida de tono’), ex aequo, ex cát(h)edra, ex profeso, in memóriam o in situ, todas ellas explicadas en el DRAE. Se ha añadido indebidamente una preposición en ciertas locuciones latinas. Así, de motu propio o a grosso modo son variantes incorrectas de motu proprio y 
grosso modo, respectivamente.

La pauta «preposición + grupo nominal», en la que el nombre puede estar modificado por determinantes, adjetivos o complementos preposicionales, da lugar también a un gran número de locuciones. La preposición va seguida del artículo determinado en a la carrera, a la carta, a la fuerza, a la perfección, a la vez, a la vista, a las mil maravillas, al amanecer, al axar, al detalle, al final, al momento, al principio; en el acto, en el fondo; por el contrario, por el mismo rasero, por la libre, etc. Con  el  indefinido  un / una, asimilado a los numerales en algunos de sus usos (Relaciones entre el artículo indefinido y el numeral), se forman de una vez y sus variantes (de una buena vez, de una maldita vez, de una vez por todas, etc.), así como un grupo numeroso de locuciones, restringidas a menudo a ciertas zonas, que aluden a la manera 
ininterrumpida de llevar a cabo las acciones que tienen límite temporal: de una sentada, de una tacada, de un brinco, de un jalón, de un pelo, de un saque, de un solo, de un sorbo, de un tirón, de un trago. Este esquema permite formar también locuciones sin artículo que contienen modificadores del sustantivo:

a brazo partido, a cara descubierta, a duras penas, a fuego lento, a grito pelado, a mano alzada, a ojos cerrados, a pie(s) juntillas, a primera vista, a salto de mata, a última hora; de alguna manera, de buena tinta, de {buena ~ mala} gana, de mala manera, de mil amores; en gran parte, en primera instancia, en último extremo; por aquel entonces, por arte de magia, etc.

Son igualmente numerosas las locuciones que se ajustan a la pauta «preposición + adjetivo o participio», como a diario, a menudo, a salvo, de antiguo, de inmediato, de nuevo, en absoluto, en serio, por alto, por cierto, por completo, por supuesto, por último. En femenino plural se forman a ciegas, a derechas, a escondidas, a medias, a oscuras, a secas, a solas, a tontas y a locas, de oídas. Con el artículo y el adjetivo en femenino singular se crean a 
la brava, a la buena de Dios, a la corta, a la inversa, a la larga, a la ligera. Con la variante con lo se forman las que expresan modos de actuar exagerados, inapropiados o inhabituales, como a lo bestia, a lo bruto, a lo grande, a lo loco (‘sin ton ni son’), a lo macho. Están totalmente lexicalizadas a lo mejor, a lo sumo, de lo lindo, en lo sucesivo, por lo común, por lo general, por lo demás, por lo visto, etc. Las correlaciones de preposiciones (Correlaciones de preposiciones), como de… a…, o de… en… dan lugar a algunas locuciones adverbiales, entre ellas de acá para allá, de ahora en adelante, de bote en bote, de la ceca a la meca, de trecho en trecho, de un momento a otro, de vez en cuando (y sus variantes: Adverbios de frecuencia).

Se lexicalizan como adverbios algunos grupos nominales que expresan cantidad o grado, como una barbaridad, una enormidad, una eternidad, una fortuna, un abismo, un disparate, un mundo, un ojo de la cara, entre otros, así como los sustantivos horrores o montones. Proceden también de grupos nominales lexicalizados las locuciones adverbiales acto seguido, cada poco, codo con codo, trato hecho. Se construyen sobre esquemas coordinados cruz y raya (en España), de golpe y porrazo, de mi puño y letra, entre gallos y medianoche (‘a deshoras’, pero también ‘clandestinamente’), más o menos, más tarde o más temprano, ni más ni menos, sin comerlo ni beberlo (‘sin haber tomado parte en ello’), sin más ni más, entre otras.

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