Categorías de la sección
Рекламный блок

Verbos derivados en -izar, -ificar y otros afijos

La mayoría de los verbos en -izar se ajustan en el español actual a los esquemas A-izar y N-izar. Menos numerosos son los que responden a a-N-izar (atemorizar, aterrizar, aterrorizar) y todavía más escasos los que siguen la pauta en-N-izar (encolerizar, enfervorizar). El esquema A-izar es sumamente productivo para formar verbos sobre adjetivos gentilicios (argentinizar, cubanizar, españolizar, hondureñizar, mexicanizar, panameñizar, venezolanizar, etc.) y, en general, sobre adjetivos que terminan en -l y -r, muchos de ellos de relación. A este grupo pertenecen los verbos centralizar, exteriorizar, fiscalizar, globalizar, interiorizar, legalizar, militarizar, nacionalizar, oficializar, palatalizar, regularizar, secularizar. Es asimismo nutrido el grupo de los verbos en -izar que se derivan de adjetivos terminados en vocal, como agudizar, amenizar, eternizar, humanizar, profundizar, ridiculizar, solidarizar, urbanizar. 

Muchos verbos españoles en N-izar se remontan a la lengua medieval (bautizar, escandalizar, martirizar, organizar, profetizar, solemnizar, tiranizar, vocalizar) o a la clásica (agonizar, dogmatizar, evangelizar). Otros muchos son posteriores: animalizar, armonizar, carbonizar, miniaturizar, monopolizar, pulverizar, señalizar. Un gran número de verbos de este grupo están restringidos a determinadas regiones del mundo hispánico, como lotizar (también lotear o lotificar) ‘dividir un terreno en lotes para edificar sobre ellos’, que se usa en algunas zonas de América: Pero, en fin, era su huerto ... Que lo alquilaran, que lo vendieran, que lo lotizaran, allá ellos (Bryce Echenique, Huerto). El esquema ha servido también para españolizar extranjerismos: amerizar (fr. mer ‘mar’, más usado que amarizar), pasteurizar (que alterna con pasterizar), computarizar (preferible a computerizar), o esponsorizar (aunque se aconseja emplear patrocinar o auspiciar en su lugar). 

El español contemporáneo conoce un buen número de alternancias entre los derivados en -ar y los derivados en -izar. La distribución obedece a diversos factores. Cabe mencionar en primer lugar los geográficos, como ocurre con concientizar, habitual en América, a veces en alternancia con concienciar, que es la única forma conocida en el español europeo. Del mismo modo, en unos países se prefiere liderar (también liderear) o empanizar, y en otros liderizar o empanar (o bien apanar). Sucede otras veces que una de las dos formas está en vías de desaparición a favor de la otra, como en enfermizar (antiguo), frente a enfermar (de uso general), o en caricaturar, confraternar, dialogizar, optimar (todos de uso escaso), frente a caricaturizar, confraternizar, dialogar, optimizar. Una tercera posibilidad es que convivan las dos variantes y que presenten algunas diferencias de sentido o de construcción. Así, es posible acaramelar un postre, al igual que caramelizarlo, pero el primer verbo adquiere ciertos usos figurados (acaramelarse una pareja) que no posee el segundo. Se suele distinguir también entre aclimatarse alguien a un lugar y climatizar un espacio; liberar a una persona de una carga y liberalizar una actividad comercial; señalizar una carretera (también una infracción o una falta, en el sentido en que lo usan los árbitros en el lenguaje deportivo) y señalar una necesidad. Se recomiendan, como norma general, las variantes en -ar, en lugar de las formas en -izar, cuando no se perciben entre ellas diferencias contextuales ni de contenido, como en las parejas hibernar e hibernizar, legitimar y legitimizar. Aun así, existen en este punto preferencias particulares que pueden variar de un país a otro. 

Los verbos en -ificar responden sobre todo a los esquemas A-ificar (amplificar, clarificar, dignificar, dulcificar, falsificar, fortifcar, intensificar, purificar, rarificar, santificar, simplificar, vivificar) y N-ificar (clasificar, cosificar, dosificar, escenificar, estratificar, gasificar, mitificar, momificar, osificar). Este sufijo es prolongación culta del latino -ificāre, que dio lugar a una variante evolucionada -iguar, presente en amortiguar, apaciguar, atestiguar, averiguar, santiguar. Algunos de estos verbos ofrecen en la actualidad las dos variantes, aunque su significado puede no ser idéntico: apaciguar~pacificar; atestiguar~testificar; averiguar~verificar. Como en el caso de -izar, existen numerosos dobletes formados por un verbo en -ificar y otro que responde a un esquema diferente, pero la distribución de usos y significados suele ser irregular. Una de las pautas más repetidas es la que se percibe en endulzar y dulcificar; el segundo tiende a elegir complementos abstractos (carácter, maneras, temperamento), y el primero, concretos. 

La interpretación que predomina en los verbos en -izar e -ificar es la causativa, de modo que humanizar es ‘hacer humano’, miniaturizar ‘convertir en miniatura’, intensificar ‘hacer intenso’, momificar ‘convertir en momia’, etc. Sin embargo, la interpretación causativa solo parcialmente puede extenderse a verbos como ejemplificar o dosificar. En otros casos surgen interpretaciones distintas, como la atributiva en protagonizar o rivalizar, que no significan ‘hacer protagonista’ o ‘hacer rival’ sino más bien ‘ser protagonista’ o ‘ser rival’. 

Cierto número de verbos en -izar y en -ificar presentan variantes cultas en sus bases, como se aprecia en ratern-izar, vulcan-izar; damn-ificar, ruct-ificar, petr-ificar. Asimismo, muchos de los verbos derivados de adjetivos en -ble mantienen en ellas la variante -bil-: impermeable>impermeabilizar; potable>potabilizar; sensible > sensibilizar. Por otra parte, varios de los verbos en -izar experimentan un proceso de haplología (Relaciones entre las unidades morfológicas y las fonológicas) que afecta especialmente a los adjetivos terminados en - ́ ico. Así, a partir del adjetivo automático se forma automatizar (no *automaticizar), de dramático, dramatizar (no *dramaticizar), y de político, politizar (no *politicizar). También abundan los ejemplos de esta reducción en los derivados de nombres terminados en -ismo e -ista (erotismo > erotizar, no *erotismizar; protagonista > protagonizar, no *protagonistizar), y sobre todo de los acabados en -sis (análisis, diálisis, electrólisis, parálisis), como en analizar, dializar, electrolizar, paralizar. 

El latín formó varios verbos en -itāre a partir de otros verbos, y a veces también de adjetivos. En el español actual se reconoce la raíz verbal en dormitar (< dormir), y la adjetival en capacitar (< capaz), habilitar, inhabilitar, posibilitar y pocos verbos más. De entre los verbos en -uar, algunos provienen directamente del latín (acentuar, continuar, habituar) y otros se formaron siguiendo el mismo esquema. En varios de ellos se perciben pautas semánticas sistemáticas que relacionan la base con el verbo derivado y que pueden llevar a considerar que -uar es un sufijo derivativo en el análisis sincrónico (por tanto, acento > acentuar). A este grupo pertenecen acentuar, conceptuar, graduar, habituar, puntuar. No se extiende, en cambio, tan claramente esa pauta a actuar o efectuar.

Materiales similares

Comentarios

avatar
  • Войдите: