Categorías de la sección
Рекламный блок

El sufijo -ón / -ona

Es aumentativo en patadón, simplón, donde intensifica la noción denotada por la base, pero no lo es en los nombres de persona que proceden de verbos (abusona, criticón, dormilón), como se señaló en Características de los sufijos apreciativos, en los que denotan golpe o movimiento brusco (bajón, empujón, estirón) ni en los adjetivos que designan carencia, como rabón ‘sin rabo’. Tampoco se consideran propiamente aumentativos, aunque conservan algunas características de ese significado, las voces en -ón / -ona que están ya lexicalizadas y designan, por tanto, una noción distinta de la que corresponde a su base en lugar de la misma aumentada o ponderada: almohadón, cinturón, colchón, jarrón, salón. En algunos casos, el término lexicalizado designa incluso entidades de tamaño inferior, como ocurre con los nombres de las crías de ciertos animales (anadón, ansarón, perdigón) o con sustantivos como callejón, ratón, tapón, etc. 



La ponderación expresada por el aumentativo puede transmitir connotaciones positivas, como en fortunón, memorión, notición, peliculón, pero también despectivas, como en las voces que denotan partes del cuerpo más grandes de lo normal: barrigón, cabezón, cejón, narizón, orejón, panzón, tripón, a veces con variante femenina en -a (cabezona, narizona). Muchas de estas palabras también se aplican, como adjetivos o sustantivos, a las personas que destacan por la prominencia de la parte del cuerpo a la que se alude. En estos últimos casos, el sufijo -ón / -ona no es propiamente aumentativo, por lo que se estudia en Otros sufijos característicos de los adjetivos calificativos. Se suelen caracterizar como despectivos, aun cuando se usan en tono amable y familiar, los sustantivos y adjetivos que designan personas que han alcanzado determinada edad (cuarentona, cincuentón). Otras veces los resultados son neutros desde el punto de vista afectivo (manchón, nubarrón, problemón) o bien presentan valor ponderativo o despectivo según el contexto. Así, el sustantivo novelón puede aludir a una novela extraordinaria, pero también a una obra larga, compleja e intrincada. Como se señaló en Características de los sufijos apreciativos, en muchos de estos derivados el sufijo da lugar a un cambio de género: película [fem.] > peliculón [masc.] . 



Los adjetivos que se construyen con -ón/-ona son más numerosos en ciertas zonas de América, pero muchos derivados son comunes a todas las variantes del español. Las voces resultantes reproducen, con alguna excepción, las valoraciones positivas o negativas que están presentes en su base adjetival, como en alegrón, buenón, simpaticón, por un lado, o en flojón, pendejón, zoquetón, por otro. Transmiten simplemente crítica amable, ironía o censura benevolente coquetón, cursilón, grandona, simplona, tontón, torpona o tristón, entre otros derivados similares. En general, cuando el adjetivo de la base no está orientado hacia alguna valoración particular, el derivado obtenido denota intensificación, y a menudo también abundancia o exceso. Así, predomina en dulzón la interpretación ‘demasiado dulce’, aunque también se usa con el sentido ‘un poco dulce’ en algunas variedades del español andino y del rioplatense.

Materiales similares

Comentarios

avatar
  • Войдите: