Categorías de la sección
Рекламный блок

El sufijo -ble

En su interpretación más productiva, el sufijo -ble tiene sentido pasivo y modal. Así, traducible admite la paráfrasis ‘que puede ser traducido’. Estos adjetivos se construyen en español sobre temas de participio. El sufijo va precedido por la vocal -a- en los derivados de la primera conjugación (transport-a-ble) y por -i- en los de la segunda (tem-i-ble) y la tercera (reduc-i-ble). Las bases léxicas de los adjetivos en -ble presentan variantes supletivas en casos como reducible ~ reductible; visible (no *veíble); factible (no *hacible). Los derivados con bases alternantes pueden tener significados diferentes, como legible e ilegible, que se refieren a las condiciones materiales que permiten la lectura de algo (una letra diminuta, casi ilegible), frente a leíble, que admite interpretaciones más amplias. Abundan los adjetivos en -ble que contienen prefijos negativos (in-V-ble): indudable, inmutable, inolvidable, insondable, invencible, a menudo de uso más frecuente que las correspondientes formas no prefijadas. 

Se reconocen dos grupos morfológicos de adjetivos derivados en -ble: 

A. Los que se consideran formas derivadas desde el punto de vista de la morfología sincrónica: abarcable, atacable, atribuible, canjeable, comprensible, exigible, lavable, masticable, recuperable, reducible, sobornable, transportable, vendible, verificable. 

B. Los que no se consideran palabras derivadas en el análisis sincrónico, si bien sus étimos lo eran en latín: afable, amable, amigable, considerable, entrañable, estable, flexible, formidable, impecable, implacable, miserable, probable, sensible, susceptible. 

Los adjetivos del segundo grupo no se sienten como derivados en el español actual, por lo que no admiten paráfrasis pasivas del tipo ‘que puede ser participio’. Así, amable no se interpreta como ‘que puede ser amado’, sino como un adjetivo simple. Sin embargo, algunos adjetivos del segundo grupo pasan ocasionalmente al primero, siempre que los verbos que corresponden a sus bases existan en el español actual. Por ejemplo, junto a un viaje improbable (‘que seguramente no tendrá lugar’, grupo segundo), se obtiene una afirmación absolutamente improbable (‘imposible de probar’, grupo primero). Asimismo, junto a una altura considerable (‘significativa, de cierta importancia’, grupo segundo), puede hablarse de una oferta solo considerable en determinadas circunstancias (es decir, ‘sujeta a consideración’, grupo primero). 

Los adjetivos del primer grupo presentan comportamientos sintácticos que los vinculan con el verbo transitivo de la base. Pueden, por ejemplo, ser modificados por adverbios en -mente. Contrastan así fácilmente transportable o difícilmente evitable con *fácilmente amable (grupo segundo). Admiten también otros complementos circunstanciales, como los de lugar (transportable en un vehículo adecuado) y los de modo (lavable con mucho cuidado), además de complementos agentivos encabezados por la preposición por, sobre todo si son genéricos, como en políticos corruptos sobornables por cualquiera que tenga algo sustancioso que ofrecer; un jeroglífico descifrable solo por expertos muy cualificados, o en Martí no era, como Heredia, Saco o Varona, o incluso la totalidad del proceso intelectual cubano, abarcable por un solo investigador (Vitier, Sol). Solo estos adjetivos heredan ciertos complementos del verbo correspondiente a su base, como los de régimen preposicional en extraíble del subsuelo (como extraer del subsuelo), canjeable por bonos, comparable a los demás, reproducible en otro formato, preferible a cualquier otro, visible desde la colina. 

Los adjetivos del segundo grupo, en cambio, carecen de las propiedades sintácticas mencionadas en el apartado anterior porque no son formas derivadas en el análisis sincrónico. Estos adjetivos suelen admitir de manera natural la derivación de sustantivos (afabilidad, amabilidad, flexibilidad, probabilidad, sensibilidad), mientras que los del primer grupo lo hacen solo excepcionalmente (la recuperabilidad de las pérdidas, la indestructibilidad de un material). Por otra parte, los del primer grupo suelen rechazar el sufijo -ísimo (*traducibilísimo, *transportabilísimo), mientras que los del segundo tienden a aceptarlo: amabilísimo, notabilísimo (Los sufijos de grado extremo -ísimo / -ísima, -érrimo / -érrima). 

La base verbal de un grupo pequeño de derivados en -ble corresponde a un verbo intransitivo, pronominal o no: agradable (‘que agrada’), durable (‘que dura’), flotable (‘capaz de flotar’), incansable (‘que no se cansa’), inservible, irritable, perdurable, soluble, variable. Aunque estos adjetivos no admiten paráfrasis con formas pasivas, a diferencia de los del grupo primero, se relacionan semánticamente con los verbos de su base en la morfología sincrónica, frente a los del grupo segundo. Especialmente escasos son los adjetivos en -ble asociados con verbos intransitivos que se construyen con complementos preposicionales, sean de régimen o no: 

ciudades vivibles (‘en las que se puede vivir’); una persona fiable (‘de la que es posible fiarse’); cuestiones opinables (‘sobre las que puede opinarse’); un río navegable (‘en el que puede navegarse’); suelo edificable (‘sobre el que se puede edificar’). 

A los adjetivos que siguen la pauta general V-able se suman en el español general unos pocos que se ajustan a la pauta N-able (confortable, favorable, saludable). En la lengua actual se extienden los adjetivos derivados en -ble con bases sustantivas que designan cargos, profesiones o dignidades (alcaldable, papable, presidenciable), con el sentido aproximado de ‘candidato a N’, ‘que puede llegar a ser N’ o ‘posible N’.

Materiales similares

Comentarios

avatar
  • Войдите: