Рекламный блок

Los adjuntos frente a los complementos argumentales

Se han propuesto varios contextos sintácticos como reflejos formales de la distinción semántica entre argumentos y adjuntos. No obstante, se ha observado también en muchas ocasiones que los resultados a los que dan lugar son a veces inestables. 

Uno de los rasgos sintácticos considerado prototípico de los adjuntos es el hecho de que su omisión no suele alterar la gramaticalidad de la oración (Llegará hoy > Llegará), mientras que la de los argumentos puede dejarla incompleta o impedir su comprensión (*Luis residía). Sin embargo, esa correlación no siempre resulta satisfactoria. Los adjuntos que constituyen el foco de una oración no se suprimen, como hoy en Llegará hoy, pero también podría llegar mañana. Por otro lado, ciertos argumentos son omisibles en función del predicado sobre el que incidan. Unas veces se puede recuperar del discurso precedente la información que aportan, como en Tú te fiarás de él, pero yo no me fío Ø (donde Ø ‘de él’); otras es posible omitirlos sin que el contexto aporte tal información, como en Aquí abusan un poco (donde se entiende ‘de la gente, de los demás’). El significado de los adverbios bien, adecuadamente, normalmente y otros similares se puede recuperar en Me voy desenvolviendo o en Se está portando (la última, en el registro coloquial del español europeo y del rioplatense) y en otros casos similares en los que también se interpretan como argumentos de naturaleza modal. 

Las perífrasis condicionales también permiten distinguir los argumentos de los adjuntos. Estas perífrasis se forman con el verbo ser y un indefinido. Así, sobre Luis lo sabe se construye Si alguien lo sabe es Luis, y Quiere que la dejen en paz da lugar a Si quiere algo es que la dejen en paz. Los grupos indefinidos pueden omitirse en estos casos cuando son adjuntos (Si en algún momento viene será en agosto > Si viene será en agosto), raramente cuando son argumentos (*Si lo sabe es Luis; *Si quiere es que la dejen en paz)

La proforma hacerlo recoge un predicado verbal previamente introducido, como en Olga no respondía o lo hacía con monosílabos (Collyer, Habitante) o en Pero el hombre que la miraba lo hacía con enorme tristeza (Carpentier, Siglo), y puede ser modificada por complementos circunstanciales (con monosílabos y con enorme tristeza en los ejemplos anteriores). Por el contrario, no suele ser compatible con los argumentos. No se diría, pues, normalmente Concedieron un premio a los estudiantes de segundo curso, pero no lo hicieron a los de tercero. Se registran, no obstante, algunas excepciones, como en Cuando don Rafael no hablaba de abonos [...] lo hacía de la situación en los frentes europeos (Pitol, Juegos), donde el segmento subrayado se considera complemento de régimen. 

Los adjuntos rechazan la formación de oraciones interrogativas o relativas construidas a partir de alguno de sus elementos constitutivos, mientras que los argumentos no están sujetos a esa restricción. Obedecen a esa diferencia contrastes como la casa de la que {vivíamos ~ *trabajábamos} cerca. En efecto, el segmento subrayado en vivir cerca de la casa se considera un argumento locativo del verbo vivir, pero solo un adjunto en la oración correspondiente con el verbo trabajar. 

Materiales similares

Comentarios

avatar
  • Войдите: