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El foco de la negación

En otro capítulo se estudia la negación proposicional. Se trata aquí la llamada contrastiva o polémica, en la que se excluye, se niega o se rechaza un segmento sintáctico (el foco de la negación) para ser sustituido por otro. La negación del constituyente al que el foco afecta puede ser contigua al segmento afectado (Encontré ayer no uno, sino dos), o bien relacionarse con él a distancia (No encontré ayer uno, sino dos). En los ejemplos que siguen el foco de la negación es contiguo al adverbio no; en todos aparece un segmento contrastivo encabezado por sino: 

Dudaba que siquiera pudiera escribir una nota, no musical sino crítica (Cabrera Infante, Habana); Permaneció varios minutos mirando jo pero como de costumbre no a las calles sino más arriba (Puig, Beso); Imagínese si, a pesar nuestro, se o cializa la cuestión y empiezan a aparecer no amigos, sino amigas, muchas amigas (Vázquez Montalbán, Galíndez). 

No puede omitirse la construcción conjuntiva en estos contextos, es decir, el segmento subrayado en Empiezan a aparecer no amigos, sino amigas. La partícula sino se considera conjunción adversativa exclusiva en algunos tratados tradicionales, pero se suele preferir hoy el término sustitutiva, ya que la información que la sigue no es la que resulta excluida, sino más bien la que ha de ocupar el lugar de la que se excluye. 

Cuando el foco de la negación es el verbo o el grupo verbal en su conjunto, la conjunción sino requiere en el español actual la presencia de la conjunción que para establecer los contrastes pertinentes: No salió de casa, sino que se quedó a descansar; Don Fermín Benijalea no tocó ningún timbre, sino que salió con su habitual apremio de la habitación (Caballero Bonald, Pájaros). En la lengua medieval y en la clásica (y solo ocasionalmente en la de etapas posteriores) podía omitirse la conjunción que en estas secuencias: No le respondió palabra Periandro, sino hizo que Auristela, Cloelia y la intérprete se animasen y le siguiesen (Cervantes, Persiles). 

Los segmentos correlacionados en las construcciones focales a las que se hace referencia son siempre tónicos: No te vi a ti, sino a ella; No le conozco a él, sino a su careta (Mendoza, Ciudad). Por otra parte, la conjunción sino requiere una negación en la oración que contiene el foco (No es probable, sino tan solo vagamente posible). Esta negación es un segmento sintáctico. No se manifiesta, por tanto, como un morfema: {No es probable ~ *Es improbable}, sino tan solo vagamente posible. Tampoco puede estar contenida léxicamente en el significado de alguna expresión: {No aceptó ~ *Rechazó} su dinero, sino únicamente su gratitud. Esta forma de negación tiene, en cambio, otras repercusiones sintácticas, como es la posibilidad de desencadenar la presencia de expresiones negativas posverbales: Rechazó tajantemente la posibilidad de llegar a ningún acuerdo.

El uso contrastivo o sustitutivo de sino se distingue del exclusivo, en el que sino adquiere un significado cercano al de salvo, excepto, aparte de y, en la lengua clásica, al de fuera. En el sentido exclusivo, sino introduce un elemento que se señala como único frente a las demás opciones, que se niegan implícita o explícitamente en el resto de la oración: No dijo sino que era inocente. En estos casos, sino (que) alterna con más que o con otra cosa que, como en No decía {más ~ sino} que quería irse o en No trajo {otra cosa que ~ sino} problemas. Existe una relación estrecha entre los dos usos de sino que se han presentado. En el contrastivo se sustituye una expresión focal por otra; en el exclusivo se comunica que ninguna otra persona o cosa cumple las características expresadas por el predicado principal. 

La negación contigua de tipo contrastivo se llama a menudo correctiva y presenta dos variantes. En la primera lo negado aparece antes que su sustituto, como en Fue a comer no con sus padres, sino con sus abuelos, mientras que en la segunda aparece primero el sustituto y luego el segmento negado, como apéndice contrastivo: Fue a comer con sus abuelos, no con sus padres. En el segundo tipo puede quedar tácito uno de los segmentos que se contraponen, como en Este n de semana voy a leer, pero no el libro que mandó el profesor (donde se entiende ‘algo’), o en Morirá sin duda, pero no de esta gripe (donde se suple ‘de alguna enfermedad’, ‘por alguna causa’, etc.). 

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