Рекламный блок

Copulativas enfáticas de relativo. Características formales, semánticas e informativas

Las copulativas enfáticas de relativo, también denominadas oraciones hendidas, escindidas, ecuacionales y perífrasis de relativo, constan de tres componentes: el verbo ser, una oración de relativo sin antecedente expreso y un segmento referencial de naturaleza focal. En los ejemplos siguientes se marca este último con versalita y se subraya la oración de relativo: 

Más imaginación es lo que le falta a este autor; Soy yo quien le da a usted las gracias; un poco Más fría es como me gusta a mí la cerveza; en esa casa es donde murió Borges; De los médicos es de quienes no se fía; Declinar su oferta fue lo que hizo

Pueden ocupar el lugar del relativo el que, lo que, etc., otros segmentos más complejos: Lo peor que puedes hacer es abandonar ahora; El único que avisó fui yo; Lo mínimo que debe uno hacer es agradecer el favor. 

El relativo de las copulativas enfáticas ha de ser congruente con el foco desde el punto de vista semántico: Fui yo quien llamó (ambos referidos a personas); En esta casa es donde vivo (congruencia de lugar); Así es como se hace (de modo); entonces fue cuando... (de tiempo); con el martillo fue como... o con lo que... (de instrumento). La congruencia o compatibilidad que en estas oraciones se muestra no siempre se refleja en la coincidencia de la clase de palabras a la que pertenecen los dos segmentos. Así, en Un poco más fría es como me gusta a mí la cerveza se relacionan dos expresiones que corresponden a clases sintácticas distintas: el grupo adjetival un poco más fría y el adverbio como. Se usan relativos neutros cuando se focalizan oraciones mediante los verbos pasar, suceder u ocurrir, entre otros, como en Lo que pasa es que le tengo miedo (Borges, Brodie). También se emplea el relativo neutro lo que con segmentos referenciales no oracionales: Más imaginación [femenino] es lo que [neutro] le falta a este autor; {Lo que ~ La que} lo vuelve loco es esa muchacha. 

El verbo ser, la oración de relativo y el segmento referencial permiten varias ordenaciones. La restricción sintáctica más característica de estas construcciones es el hecho de que la oración de relativo nunca ocupa la segunda posición: 

Más imaginación es lo que le falta a ese autor; Es más imaginación lo que le falta a este autor; Lo que le falta a este autor es más imaginación, *Es lo que le falta a este autor más imaginación; Es a Pablo a quien vi; A quien vi es a Pablo; *Es a quien vi a Pablo. 

La información que aporta la oración de relativo se suele considerar presupuesta, en el sentido de introducida en el discurso anterior o presente ya en la conciencia del interlocutor. Así, el que dice De los médicos es de quienes no se fía da por consabido que la persona de la que se habla no se fía de alguien, de manera que de los médicos es aquí foco contrastivo y de quienes no se fía es el tema de la construcción. Sin embargo, el segmento referencial no parece funcionar a veces como foco. Obsérvese que es posible omitirlo en Es lo que digo yo, que alterna con Eso es lo que digo yo. Tal omisibilidad es polémica. Por un lado, parece sugerir que el pronombre eso aporta información temática, ya que los focos no se eliden (Información remática y foco); por otro, el que las construcciones enfáticas de relativo contengan un segmento focal es parte de su misma naturaleza. En efecto, en secuencias como Eso es lo que dices tú, no el profesor se establece un contraste entre un componente de la relativa y otro segmento de la oración (entre y el profesor). Este contraste no se podría establecer si eso fuera el foco. 

El foco de las perífrasis de relativo no es necesariamente contrastivo cuando se pretende puntualizar, afirmar categóricamente, denominar o simplemente presentar con cierto énfasis una información nueva. En tales casos estas oraciones se construyen con foco informativo o presentativo (Foco presentativo y foco contrastivo). Así ocurre con la secuencia Con este libro es con el que vamos a trabajar, dicha por un profesor sin ánimo de rechazar otro libro. Con este mismo valor puede usarse también como recurso retórico para presentar alguna información. Así, resultaría normal usar sin contexto previo la oración Fue en el año 711 cuando los árabes invadieron la Península Ibérica, por tanto sin que haya de interpretarse como un rechazo de que la invasión de la que se habla hubiera tenido lugar en otro año. 

Pueden construirse tantas copulativas enfáticas como segmentos susceptibles de ser enfatizados puedan reconocerse en una oración. Así, a partir de la secuencia A este autor le falta más imaginación cabe formar dos: Más imaginación es lo que le falta a este autor y A este autor es al que le falta más imaginación. No obstante, toda la oración podría también presentarse como nueva y enfatizarse, como en Lo que pasa es que a este autor le falta más imaginación (El foco de la afirmación. Construcciones con el adverbio sí​​​​​​​). En este sentido, las secuencias perifrásticas se conciben a menudo como variantes metalingüísticas (también polifónicas) de las oraciones sobre las que se forman. 

Materiales similares

Comentarios

avatar
  • Войдите: