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La concordancia de número: sujetos coordinados

Los grupos nominales coordinados mediante la conjunción y que desempeñan la función de sujeto concuerdan con el verbo en plural: La computadora y la impresora se {estropearon ~ *estropeó} esta mañana. Sin embargo, se registran numerosos casos de concordancia en singular en los textos antiguos y, en menor medida, también en la lengua actual, tanto con sujetos preverbales como posverbales: 

Lo confirmó Cardenio, don Fernando y sus camaradas (Cervantes, Quijote I); Toda su derrota y su desgracia tuvo ese sentido (Díez, Expediente); [...] marca del hombre superior encerrado en unas ensoñaciones también superiores, de las que nace el arte y la poesía (Ynduráin, Clasicismo). 

Se ha observado en muchas ocasiones que las variantes en singular se registran sobre todo cuando las dos ideas que se asocian se identifican en la conciencia lingüística del hablante como si designaran una sola entidad compleja, como en los dos últimos ejemplos del grupo anterior. Predomina el singular cuando los sustantivos que integran el grupo nominal comparten un determinante, puesto que se interpreta que denotan propiedades del mismo individuo: El abogado y finquero estaría en poder de sus plagiarios desde el jueves (Siglo Veintiuno 17/3/1997) o El alimento y hospedaje será así (Hora 23/1/1997). Con los grupos nominales pospuestos construidos sin determinante se dan las dos opciones: Le {faltaba ~ faltaban} tiempo y paciencia; si se anteponen, la opción en singular es extraña. Los sujetos coordinados formados por la expresión conjuntiva discontinua «tanto A como B» concuerdan en plural: Tanto Eva Girón como Leo Mistral demoraron más de la cuenta sus planes secretos para matar a Umbrosa (Armas Marcelo, Madrid ). 

La concordancia se establece en singular con los sujetos coordinados por la conjunción disyuntiva o cuando une dos expresiones que se refieren a una única entidad: El colibrí o pájaro mosca vive en las selvas amazónicas. En cambio, predomina la concordancia en plural cuando las expresiones coordinadas designan entidades distintas y aparecen en posición preverbal: No le permitía, cruel, salirse del marco de lo que su rostro o su estatura parecían anunciar (Panero, Lugar); La lluvia o la nieve tenían formas (Gándara, Distancia). En posición posverbal es frecuente el singular: Nada nos importaba el castigo o la muerte (Fernández Santos, Extramuros), que también aparece incluso en posición preverbal, en la llamada interpretación inclusiva de la disyunción (La concordancia de persona), sobre todo en contextos genéricos (Un niño o una niña de quince años suele saber más informática que sus padres). Singular y plural alternan en la variante «o A o B» (La coordinación disyuntiva​​​​​​​): La prensa especializada asegura que o el argentino o el suizo {ganará ~ ganarán} el torneo. 

Los grupos nominales coordinados mediante la conjunción ni adoptan la forma «ni A ni B» en posición preverbal y exigen la concordancia en plural en la mayor parte de los casos: Ni ella ni su hija sabían que a Santiago Nasar lo estaban esperando para matarlo (García Márquez, Crónica); También vigilaba a Ángela, aunque ni ella ni tu tío Antonio parecieron darse cuenta (Chirbes, Letra). La posición posverbal admite también el singular, ya sea en el esquema «A ni B» o en la variante «ni A ni B»: No llegó la fruta ni la verdura; Ya no existe ni la conciencia, ni el pecado, ni la Ley Divina, ni el premio o castigo eternos, ni las realidades sobrenaturales (Razón [Esp.] 17/6/2003). Si uno de los elementos coordinados presenta rasgos de primera o segunda persona, se exige el plural: No tenemos compostura ni ella ni yo. 

En la coordinación de grupos nominales o pronominales neutros predomina la concordancia en singular, como en Me gusta lo uno y lo otro. Se registran también usos en plural, sobre todo con predicados que se atribuyen necesariamente a grupos o conjuntos: 

Convivían allí lo privado y lo público (Landero, Juegos); [...] en un cerrado círculo austero de convicciones estrictas, donde lo bueno y lo malo se encastillaban en exactas posiciones (Mujica Lainez, Unicornio); En él se conjuntaban lo mágico y lo real (Colinas, Año). 

Las oraciones subordinadas sustantivas coordinadas que desempeñan la función de sujeto concuerdan con el verbo en singular, como en Es preferible que uno salga y que el otro se quede o en Me tocó padecer y luchar, amar y cantar (Neruda, Confieso). 

Cuando aparecen un sustantivo o un grupo nominal en función de sujeto preverbal, seguido de un inciso encabezado por además de, así como, como, con, junto a, junto con, la concordancia con el verbo se establece mayoritariamente en singular: Fermín, junto con la madre, la arrastra hacia afuera (Gambaro, Malasangre); El Alfolí, junto con las salinas, ha sido declarado recientemente bien cultural de interés nacional (Vanguardia [Esp.] 3/6/1996). Se registra ocasionalmente la variante en plural, pero se considera menos recomendable. 

En varias áreas del español americano es frecuente la llamada construcción comitativa. En ella, un verbo en primera persona del plural aparece con un sujeto tácito —con los rasgos de 1.a persona, singular— y un grupo preposicional introducido por la preposición con, como en Con María fuimos al cine (con el sentido de ‘María y yo fuimos al cine’); Estuvimos hablando de ello con tu papá (‘Tu papá y yo estuvimos hablando de ello’); Al margen de eso, con Cardoen somos amigos desde niños (Caras 13/10/1997). Estas oraciones admiten también la interpretación, común a todos los hispanohablantes, en la que la preposición con introduce un complemento circunstancial de compañía: ‘Otra persona y yo fuimos al cine acompañados por María’, ‘Otra persona y yo estuvimos hablando de ello con tu papá’.

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