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El complemento de régimen y otras funciones sintácticas

Los complementos de régimen se han interpretado frecuentemente en la tradición gramatical como complementos circunstanciales. Esta última denominación se suele reservar hoy para los segmentos sintácticos no argumentales, también llamados adjuntos (Funciones sintácticas y marcas de función). De hecho, la distinción permite analizar los dos sentidos de expresiones como escribir sobre una máquina, en la que se habla o bien del lugar en el que alguien se apoya (interpretación de complemento circunstancial) o bien del tema sobre el que versa un escrito (interpretación de complemento de régimen). Se obtiene una ambigüedad similar en pensar en el tren y en otros muchos casos parecidos. A pesar de que los complementos de régimen se consideran argumentales, son numerosos los casos en los que sus límites con los adjuntos se tornan imprecisos. Este aspecto de la relación entre el léxico y la sintaxis no ha recibido todavía una solución enteramente satisfactoria. 

Los complementos argumentales de ubicación (Puso el libro en la mesa) están relacionados con los complementos circunstanciales y con los de régimen, pero no corresponden propiamente a ninguno de los dos grupos. Se diferencian de los de régimen en que las preposiciones que los encabezan no están seleccionadas por el predicado, por lo que alternan libremente con otras (Puso el libro {en ~ sobre ~ bajo ~ tras ~ ante} la mesa). Se distinguen de los circunstanciales en que el significado que aportan está exigido por el verbo. En efecto, no es posible concebir la acción denotada por poner si no se considera algún lugar en el que se deposita algo, por lo que se entiende que el grupo preposicional que introduce es argumental. Los complementos argumentales de ubicación, seleccionados por poner, guardar, ocultar, situar y otros verbos similares, pueden construirse también con adverbios y locuciones prepositivas, como al lado (de), cerca (de), debajo (de), encima (de), frente a, junto a, etc., y pueden ser sustituidos por los adverbios allí, allá, dónde o donde. El límite entre los complementos de régimen y los circunstanciales tampoco es nítido con los verbos caber, pernoctar o residir, que presentan mayor necesidad de un complemento locativo que otros como apoyarse, tenderse o veranear

El complemento de régimen puede alternar con el sujeto con algunos predicados que denotan su ciencia. No se obtienen cambios notables en el significado, pero sí en la concordancia con el verbo: Me bastas tú ~ Me basta contigo; Son suficientes dos sesiones ~ Es suficiente con dos sesiones (Alternancias no relacionadas con la diátesis). Con algunos verbos de reacción afectiva se originan cruces que dan lugar a construcciones incorrectas, como Me alegra de verte o Me alegro verte, en lugar de Me alegro de verte (con complemento de régimen) o Me alegra verte (con sujeto). 

El complemento de régimen alterna con el sujeto tanto en las construcciones pronominales como en las no pronominales. Por lo general, los verbos pronominales se construyen solo con complemento de régimen (arrepentirse de, inmiscuirse en, referirse a), pero unos pocos también admiten alternativamente complemento directo o complemento de régimen: encontrarse a alguien ~ encontrarse con alguien; tropezarse a alguien ~ tropezarse con alguien; quedarse algo ~ quedarse con algo. La alternancia es más frecuente, sin embargo, entre la variante pronominal y la no pronominal del mismo verbo: en un gran número de casos se obtienen diferencias semánticas muy marcadas (empeñar algo~empezarse en algo; fijar algo~ fijarse en algo; negar algo ~ negarse a algo; despedir a alguien ~ despedirse de alguien); en otras alternancias, en cambio, la diferencia de significados es más sutil (olvidar un nombre ~ olvidarse de un nombre; admirar su inteligencia ~ admirarse de su inteligencia; lamentar el error ~ lamentarse del error). 

El complemento de régimen y el complemento directo pueden alternar con significados próximos, aunque no idénticos, en las construcciones no pronominales. Así, tratar un asunto no equivale exactamente a tratar de un asunto. En el primer sentido se entiende ‘abordarlo’ o ‘estudiarlo’, mientras que en el segundo se interpreta ‘debatirlo’. También se oponen Esperemos que salgan (‘Mantengamos la esperanza’) y Esperemos a que salgan (‘Aguardemos…’); Pienso que voy a aprobar el curso (‘Creo que…’) y Pienso en que voy a aprobar el curso (‘Considero esa posibilidad’); No entiendo eso (‘No comprendo esto’) y No entiendo de eso (‘No sé de eso’), etc. La cercanía de significados es mayor en otros casos: 

acertar (con) la respuesta, cargar (con) la maleta, cuidar a (o de) alguien, debatir (sobre) un asunto, disfrutar (de) la cena, hablar (en) español, pagar ( por) los servicios recibidos, recurrir (contra) una sentencia, responder o contestar (a) una pregunta, saber (de) música, soñar (con) un mundo mejor. 

No se observa diferencia notable de significado en requerir (de) los servicios de alguien, pero sí cierta preferencia por la variante sin preposición en el español actual. Lo contrario sucede en insistir (en) que alguien no tiene razón. La variante sin preposición se documenta en las áreas caribeña, chilena y rioplatense, casi siempre en la lengua conversacional, pero es rara en las demás áreas. El verbo dudar se construye con complemento de régimen con la preposición de (Dudo de tus intenciones), pero también con objeto directo oracional (Dudo que venga) o con su sustituto pronominal neutro (Lo dudo mucho). 

La alternancia entre complemento directo y complemento de régimen se limita otras veces a algunas acepciones de los verbos mencionados, como en responder a un tratamiento (‘reaccionar a él’), que rechaza la opción con complemento directo, frente a responder (a) una llamada. Análogamente, se dice cargar con las culpas (en lugar de cargar las culpas), frente a cargar (con) un bulto; valer alguien por diez, frente a valer algo un esfuerzo; pagar por algo hecho, frente a pagar un crédito

Estas alternancias pueden estar sujetas a variación geográfica. Así, es más común agradecer por en el español americano, como en Hortensia le agradecía por el libro (Prada Oropeza, Hora), que en el europeo, en tanto que los verbos informar y disfrutar se usan como transitivos en el español americano (Se lo informaré; Disfrutó un buen partido), a veces en alternancia con el complemento de régimen (Le informaré de ello; Disfrutó de un buen partido), única opción común el español europeo. A partir de la alternancia entre recordar algo y acordarse de algo, se produce en algunos países americanos el cruce recordarse de algo, que carece de prestigio en la lengua culta. Para las alternancias entre complemento de régimen y complemento indirecto, véase Clases de complementos indirectos

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