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Complementos de régimen con otras preposiciones. Sus límites con los adjuntos

La preposición bajo introduce complementos circunstanciales de lugar (vivir bajo un puente, pasear bajo la lluvia). No obstante, el estado de cosas que bajo denota físicamente puede interpretarse de modo traslaticio con los verbos cobijar, proteger, amparar o resguardar y sus correlatos pronominales: Tal vez adivinan la tragedia que se cobija bajo toda diferencia radical (País [Esp.] 1/11/1980), y en tales casos los complementos con bajo se hallan más próximos a los complementos de régimen. Cabe decir lo mismo respecto de la preposición tras con los verbos parapetarse y escudarse, en ambos casos alternando con en. A pesar de ello, algunos autores entienden que la frecuencia con la que se construyen con esta preposición es un hecho meramente estadístico, lo que no implica que sean propiamente complementos de régimen. 

Muchos predicados locativos seleccionan desde en alternancia con de, tanto si denotan estados, como en colgar {de ~ desde} el techo, como si indican movimiento: salir {de ~ desde} Málaga. Con los predicados de percepción (mirar, ver, oír, escuchar), estos mismos complementos designan el punto desde el que esta se realiza, como en Un perro la mira desde su cobijo (Santiago, Sueño). 

Entienden algunos gramáticos que todos los complementos encabezados por la preposición hacia son adjuntos o circunstanciales. Otros suponen, por el contrario, que pueden asimilarse a los complementos de régimen los introducidos por esta preposición a menudo en alternancia con otras— cuando modifican a predicados que implican dirección o destino, sean reales o figurados. A este grupo pertenecen muchos verbos que denotan movimiento —dirigir(se), ir, moverse, viajar—, cambio de dirección —doblar, girar, volver(se)— o acción orientada a un punto —apuntar, arrojarse, atraer, inclinar(se), mirar, volcar(se)—, como en Un abismo me atrae hacia aquella plancha de quirófano (Volpi, Días). A ellos se agregan muchos sustantivos que expresan algún tipo de desplazamiento (camino, vía, transición). El mismo régimen se extiende a un grupo amplio de sustantivos que denotan sentimientos y actitudes manifestados en relación con las personas o las cosas (admiración, afecto, amistad, cariño, lealtad, odio, respeto, etc.), así como a algunos adjetivos (crítico, hostil, en ambos casos en alternancia con la preposición con). 

Por su parte, la preposición hasta aparece introducida por verbos de movimiento (ir, trasladar(se), viajar), pero también por ciertos predicados de estado (extenderse o abarcar, a menudo en concurrencia con desde). Los límites de estos complementos con respecto a los circunstanciales son también imprecisos, particularmente cuando el término designa el final de alguna situación o estado de cosas, como en contar hasta diez, continuar hasta el final, esperar hasta las dos, permanecer hasta el domingo. 

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