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Verbos que expresan manifestación o presencia

Las propiedades o los estados que el atributo denota pueden manifestarse en su apariencia, es decir, en cuanto que son percibidos externamente. Los principales verbos que lo expresan (grupo 3 de Clasificación de los verbos semicopulativos) son los pronominales encontrarse, hallarse, mostrarse, presentarse, revelarse, verse, así como aparecer y lucir. Todos admiten, además, usos plenos, que se distinguen de los semicopulativos (Los verbos semicopulativos. Su relación con otros verbos). Así, Las medidas económicas se mostraban ineficaces no implica ‘Las medidas económicas se mostraban’, ni Carmen lucía bellísima en la esta implica ‘Carmen lucía’ (es decir, ‘emitía luz’). En el primer caso se dice que ciertas medidas resultaron ser ineficaces y fueron percibidas como tales; en el segundo se pondera la apariencia de Carmen en cierta esta. 

Es polémica la clasificación del verbo parecer como copulativo, ya que puede seleccionar un complemento indirecto (Usos copulativos de parecer). Este verbo aporta al atributo la idea de que las propiedades descritas lo son de forma aparente, o al menos que quedan relativizadas por la manera en que se presentan, por lo que algunos autores lo consideran verbo semicopulativo de valor modal. En una de sus dos interpretaciones (Los verbos resultar y salir), resultar es un verbo semicopulativo que introduce propiedades o estados en función de la forma en que se experimentan, se perciben o se constatan, como es característico de los verbos analizados en esta subsección. Así, El departamento resultó pequeño equivale aproximadamente a Resultó que el departamento era pequeño (con paráfrasis oracional y atributo construido con ser). Las oraciones construidas de este modo tienen cabida, en consecuencia, en el sentido amplio del concepto de modalidad, según el cual forma parte de ella cualquier manifestación lingüística que revele la presencia del hablante en el mensaje. Cabe decir lo mismo de aparecer, mostrarse, verse y antojarse (este último con complemento indirecto): Más que hermosa se le antoja leal y suave (Britton, Siglo). 

El verbo pronominal semicopulativo verse, como en La biblioteca se veía vacía, se distingue del verbo pleno transitivo ver cuando se construye con complementos predicativos, como en Carmen se veía muy bonita al mirarse al espejo. En el primer caso, en efecto, no se predica de la biblioteca capacidad alguna de visión, a diferencia de lo que sucede con Carmen en el segundo, que es el único que admite el refuerzo reflexivo a sí misma. Con participios, verse recibe dos interpretaciones análogas a las que se introdujeron para resultar (Los verbos resultar y salir​​​​​​​). Así, en La cantidad esperada se vio multiplicada por tres se expresa cierto resultado proposicional que se ofrece a la vista (‘La cantidad esperada había sido multiplicada por tres’). En este sentido verse denota manifestación o presencia de algo. Por el contrario, en Lucía se vio obligada a dejar su trabajo, el verbo verse está más próximo a un predicado de experiencia (‘se sintió’). Los participios que se construyen como atributo de verse en esta interpretación suelen expresar obligación e influencia (obligado, forzado, movido), o ayuda y apoyo (animado, apoyado, reconfortado, respaldado), pero también ciertos efectos negativos en las personas o las cosas (desplazado, engañado, humillado, postergado, traicionado). 

Los verbos de movimiento pasar, ir y venir se emplean también como semicopulativos. El primero se construye con atributos que denotan ausencia de atención o falta de repercusión o de alcance de alguna cosa, como en pasar {desapercibido ~ inadvertido ~ sin pena ni gloria}, si bien no se pierde aquí el sentido original de pasar como verbo de movimiento. Los verbos ir y venir admiten mayor número de atributos. A pesar de que, como verbos plenos, expresan movimientos en direcciones opuestas, pueden neutralizarse usados como copulativos: 

El catedrático entendió que la cosa iba en serio (Alberto, Eternidad); Es, con su boina puesta, el hombre de la tierra enfrentado con una civilización que le va grande (ABC 20/9/1986); Sintiendo pesar sobre sus riñones una voluminosa mochila que le viene grande [...] (Chávez, Batallador); Le vino de perlas la proposición de su compadre (Arguedas, Raza). 

El verbo semicopulativo venir acepta un gran número de atributos adjetivales y participiales, entre los que tienen preeminencia los que expresan dimensión, especialmente tamaño: venir algo {estrecho ~ grande ~ pequeño}; disposición o presentación: venir {aderezado ~ dispuesto ~ envuelto ~ preparado ~ solo} y causa o vínculo necesario: venir {determinado~exigido~forzado~obligado~pedido}. Cabe agregar los atributos adverbiales que denotan evaluación y alternan con estar: como en venir algo a alguien {bien ~ mal ~ de maravilla ~ estupendamente}. El verbo semicopulativo ir se combina con atributos similares a los anteriores, pero lo hace más fácilmente con los que presentan rasgos relativos al aspecto externo de algo o alguien: ir {envuelto ~ rebozado ~ con sombrero ~ en mangas de camisa}. Caracterizan específicamente al verbo ir los participios de los verbos que denotan dirección: ir {destinado ~ dirigido ~ enfocado ~ orientado}, como en Es una idea que parece peregrina, pero que no va mal encaminada. 

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