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Relativas de pronombre pleonástico o reasuntivo

Como se observó en Clases de oraciones relativas, en el habla coloquial de todos los países hispanohablantes se atestiguan, con diversa extensión, intensidad y frecuencia, ejemplos en los que la función que corresponde desempeñar al relativo que se asigna a un pronombre personal, átono o tónico, en el interior de la subordinada. Se trata de secuencias como un lugar que recordaba haberlo visitado en su juventud (en la que el pronombre enclítico lo reproduce la función de complemento directo de haber visitado, que ya tiene atribuida el pronombre relativo que) o como Tenemos un gobierno que no le interesa la gente, solo el capital de algunos (Salvador Hoy 6/10/2000), cuya versión en la lengua cuidada es un gobierno al que no (le) interesa la gente. No se recomienda usar estas expresiones (denominadas relativas de pronombre reasuntivo, de pronombre pleonástico, despronominalizadas o con duplicación pronominal) en la lengua escrita ni en los registros formales de la expresión oral. El hecho de que estas secuencias, sumamente frecuentes, se consideren incorrectas no debe impedir que se describan sus propiedades fundamentales, como se hace brevemente en los párrafos siguientes. 

El pronombre que se añade en las relativas reasuntivas pasa a ejercer la función sintáctica asignada al relativo, de modo que este pierde dos de los rasgos que se le atribuyeron en El antecedente: expreso o incorporado: su función sintáctica y su naturaleza anafórica. En consecuencia, se discute si conserva su naturaleza pronominal en estas oraciones o se convierte en ellas en un mero nexo de subordinación, equivalente a la conjunción homónima que introduce las subordinadas sustantivas. En todo caso, la estrategia del pronombre reasuntivo permite establecer a distancia relaciones sintácticas que en las demás relativas no se permiten, ya que están limitadas a contextos de contigüidad. 

El recurso al esquema reasuntivo es frecuente en las relativas explicativas, puesto que su carácter incidental les proporciona mayor independencia respecto del antecedente. Favorece, además, la aparición del pronombre reasuntivo el que el antecedente sea oracional: No te lo deseo pero, si así fuese, que lo veo probable, recibe mi fraternidad (Díez, Expediente). 

Existe una marcada tendencia en la lengua oral (e incluso en algunos registros informales de la lengua escrita) a sustituir el relativo posesivo cuyo por la combinación de la forma que y un posesivo prenominal, y decir, por ejemplo, que sus nombres por cuyos nombres. Este uso ha sido llamado quesuismo (denominación paralela a dequeísmo y queísmo). El término es adecuado solo en parte, ya que las formas que y su no son contiguas en todos los casos (Tenía una novia que a su padre le encantaba ir al campo). A ello se añade que el posesivo se sustituye por el artículo, como en Tenía una novia que a la madre le encantaba ir al campo. La construcción es impropia de los registros formales y se asocia con la lengua descuidada, por lo que se recomienda evitarla. 

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