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Alternancia de que y cual en los relativos complejos

Como se explicó en Relativos simples y complejos, los relativos complejos están formados por el artículo determinado más los relativos que o cual. En ese mismo apartado se señaló que la combinación del artículo determinado y el relativo cual siempre da lugar a un relativo complejo. En las relativas especificativas, el cual (y sus variantes morfológicas) solo se construye como término de preposición, por lo que rechaza la función de sujeto: las novelas {que ~ *las cuales} le gustan tanto, y la de objeto directo sin preposición: las novelas {que ~ *las cuales} lee a todas horas. En cambio, en las relativas explicativas, el cual puede desempeñar estas dos funciones. Por su parte, la combinación artículo determinado que aparece con preposición, independientemente del tipo de relativa en que se ubique. La preposición, el artículo y el relativo forman un segmento sintáctico (un grupo relativo: Grupos sintácticos relativos), como en el hombre [con el que] vivía, a diferencia de lo que ocurre en las relativas semilibres: Eva se encontró con [el [que estudió con ella]] (Las relativas preposicionales). El relativo quien se asimila en algunos usos a los relativos complejos, como en la persona a {quien ~ la que ~ la cual} se dirige la carta. 

Los relativos complejos formados por que (relativo átono) y cual (relativo tónico) pueden alternar cuando van precedidos de preposición, como en la cuestión a la {que ~ cual} me refiero. Es posible intercambiarlos, por ejemplo en las siguientes oraciones: Era otro hombre, no el amigo con el que había compartido mi juventud (Volpi, Klingsor); Nunca imaginó los límites a los cuales tendría que llegar en los años venideros (Allende, Eva). También sería posible usar en la primera el relativo quien. Este relativo está más restringido, puesto que requiere antecedentes que designen personas, y a veces animales o cosas personificadas. 

El carácter tónico del relativo cual le permite aparecer en grupos relativos que no pueden formarse con la variante que, forma átona, en particular cuando el relativo complejo funciona como complemento de un nombre, pronombre, adjetivo o adverbio dentro de la oración subordinada. Así pues, en los textos que siguen no sería posible sustituir del cual por del que (al menos, en el español general): 

Cerca del 17, en uno de los ángulos del corredor había un grupo de cinco o seis personas entre grandes y chicos, en el centro del cual estaba un niño como de diez años (Galdós, Fortunata), Llevaba un abrigo oscuro por debajo del cual asomaba un pijama listado (Mendoza, Ciudad). 

Esta restricción obedece a un factor prosódico: en la posición que ocupa, el complemento constituido por el relativo tiene que ser tónico para poder formar un grupo entonativo, es decir, un grupo fónico de palabras que forman una unidad prosódica que no puede estar dividida por pausas. La misma restricción impide sustituir del cual por del que en el texto siguiente: El perro no escuchará la nueva orden pues su reacción corresponde no al estímulo último sino al anterior, las huellas del cual siguen conservándose por cierto tiempo en el sistema nervioso central (Tagarano, San Bernardo). En cambio, en la variante en la que el grupo relativo no contiene al sustantivo huellas (es decir, ... del cual siguen conservándose las huellas...), no se infringe la restricción de tonicidad introducida, puesto que el grupo relativo del cual no tiene que formar necesariamente grupo fónico. En esta última opción se admite, por tanto, el relativo que: ... del que siguen conservándose las huellas por cierto tiempo... 

En función de la restricción prosódica mencionada, tiende también a elegirse cual en los grupos preposicionales con la preposición tónica según (Matizaciones sobre algunas preposiciones): ¿Era que tenían la costumbre de preferir a los hombres deformes, por ese estúpido prejuicio según el cual son, matrimonialmente hablando, mejores que los normales? (Vargas Llosa, Tía), e igualmente con las locuciones preposicionales, como en Dejó un resquicio a través del cual podía escucharlo (García, A., Mundo). Tampoco alternan que y cual en los casos en que la preposición va seguida de una relativa semilibre, como en según los que saben de estas cosas, puesto que las relativas semilibres no se forman con el cual o sus variantes morfológicas. 

Como consecuencia de sus propiedades gramaticales y de la estructura sintáctica de la construcción en la que se insertan, los relativos que y cual pueden aparecer en oraciones que muestran diferencias notables de significado. Así, no son sinónimas las secuencias dos de los que estuvieron presentes y dos de los cuales estuvieron presentes, que poseen estructura sintáctica distinta. La primera es un grupo nominal que contiene un complemento partitivo, de forma que la subordinada encabezada por el artículo los es una relativa semilibre (por tanto, un grupo nominal equivalente a dos de ellos). La segunda, en cambio, es una relativa explicativa encabezada por el grupo relativo dos de los cuales, como en Los profesores, dos de los cuales estaban presentes, ya estaban informados. 

Además de los usos preposicionales mencionados, el pronombre que forma relativos complejos sin preposición en otras dos construcciones. En la primera, atestiguada en todo el dominio lingüístico español, se usa el pronombre neutro lo que, en alternancia con lo cual, en las relativas explicativas con antecedente oracional: Alfonso XIII fue incapaz de taponar la hemorragia de los grandes partidos dinásticos escindidos y quebrados, lo que produjo una permanente inestabilidad política (Anson, Don Juan). En la segunda, característica de buena parte del español de América, el que alterna con el cual en ejemplos como los siguientes: 

Lo único que se conservó intacto en la planta baja fue el saloncito chino, el que quedó como recuerdo de su padre (González, E., Dios); Y los inquilinos, los que también han vivido aquí siempre, ¿por qué no son ellos los dueños? (Allende, Casa); Esmeralda, que era tenaz, sacó de la caja el último bombón, el que había desdeñado Conrado, y se lo dio a uno de los perros, que esperaba en la puerta y con el papel hizo una condecoración, que le colgó del collar ( campo, Cornelia). 

Al tratarse de relativas explicativas, se interpreta en el primer texto que existe un solo saloncito chino, del que se añade una propiedad. En otra interpretación, común a todo el mundo hispánico, se entiende que hay más de un saloncito chino y que la relativa precisa de cuál se habla. En esta segunda interpretación, el que no alterna con el cual, sino con aquel que. No constituye, por tanto, un relativo complejo, sino que encabeza una relativa semilibre. 

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