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Impersonales con haber, hacer, ser, estar, dar, ir

El verbo haber se usa como impersonal en español, tanto si se re ere a la presencia de fenómenos naturales como si no es así: Hay {truenos~relámpagos ~ viento ~ rocío}; Sigue habiendo problemas; Si hubiera la menor posibilidad. Al ser impersonal transitivo, haber no concuerda con su argumento, que desempeña la función de complemento directo. Aun así, los hablantes de amplias áreas del español, tanto europeo como americano, establecen la concordancia con el grupo nominal, lo que indica que ese argumento se interpreta como sujeto en esas variedades. Se recomienda la variante en singular en estas construcciones, por tanto la primera opción en {Había~ Habían} suficientes pruebas para incriminarlos; {Hubo~ Hubieron} dificultades añadidas; {Debe~Deben} de haber problemas Se ha observado estadísticamente que la concordancia es menos frecuente con el pretérito perfecto simple (hubieron) que con los demás tiempos verbales. Las oraciones que presentan concordancia de persona con haber, como Habemos pocos o Habemos tímidos que temblamos de miedo ante el público, fuertemente estigmatizadas en el español europeo, resultan habituales en la lengua conversacional de algunos países de América (especialmente en las áreas centroamericana y andina), pero son menos aceptadas en otras zonas. 

El verbo hacer participa en construcciones impersonales asociadas con el tiempo atmosférico (Hace sol) o con el cronológico (Hace a os). Las primeras se forman con adjetivos, como en Hace {bueno ~ malo ~ oscuro ~ claro}, y con sustantivos o grupos nominales: Hace bastante bochorno; Hacía un calor asfixiante; Va a hacer mal tiempo; Hacía un viento terrible; Nos hizo un día buenísimo. Las segundas poseen gran número de propiedades sintácticas, por lo que se estudian en el capítulo en que se analiza la sintasis de los tiempos verbales (Construcciones temporales con el verbo hacer: la construcción adverbial y Construcciones temporales con el verbo hacer: la construcción oracional). 

Con los verbos copulativos ser y estar se forman predicados impersonales con los que se describen situaciones que aluden tanto al tiempo atmosférico (Está oscuro; Estuvo nublado todo el día) como al cronológico: Despertó de pronto a n era de noche con la impresión de que alguien yacía a su lado (Carpentier, Siglo). Estas oraciones impersonales contienen atributos adverbiales: Era muy temprano; Aún es pronto; Cuando llegué al colegio, pensé que era tarde (Ocampo, Cornelia), o nominales: Era noche cerrada (no se dice *Era noche, pero sí Era medianoche o Era de noche); Era media mañana (también Era de mañana, pero no *Era mañana). Las expresiones subrayadas en a es primavera; Eran los primeros días de agosto; hora son las estas; Pronto serán las vacaciones se suelen considerar atributos que atraen la concordancia verbal. Desde este punto de vista se trata, por tanto, de oraciones impersonales. Véase, no obstante, Casos de alternancia en la concordancia de atributos y predicativos

Se percibe variación en la concordancia de número en las oraciones en las que se expresa la hora. Se recomiendan en estos casos las variantes concordadas Ya son las siete; Ya es la una, frente a las variantes impersonales, como Ya es las siete. Alternan, sin embargo, ¿Qué hora es?, opción general en el mundo hispánico, y ¿Qué horas son?, propia del registro conversacional de algunas áreas, tanto del español europeo como del americano. No son impersonales las oraciones en las que el verbo dar (con el significado de ‘sonar’) concuerda con el sustantivo que designa la hora: Han dado las dos.

Muchos grupos verbales formados con el verbo dar y un sustantivo que expresa alguna reacción física o emocional manifiestan alternancia entre las construcciones con sujeto y los usos impersonales: ¡Qué gusto me da verte!~¡Qué gusto me da de verte!; Da vergüenza oírlo ~ Da vergüenza de oírlo; Daba pena verlo así ~ Daba pena de verlo así. Las oraciones alternantes se diferencian por sus estructuras sintácticas. En la primera opción (¡Qué gusto me da verte!) la oración de infinitivo es el sujeto de da, pero no lo es en la segunda (¡Qué gusto me da de verte!). Esta última pauta es interpretada como impersonal por algunos gramáticos, pero cabe pensar también que no lo es necesariamente si se entiende que la preposición de encabeza el complemento del sustantivo, de forma que el grupo nominal gusto de verte es el sujeto de dar El verbo dar es uno de los llamados verbos de apoyo (Grupos sintácticos lexicalizados y semilexicalizados), una de cuyas particularidades es facilitar la doble segmentación sintáctica que se esboza en Me da [mucho gusto de verte] ~ Me da [mucho gusto] [de verte], similar a otras como dar [un paseo por la ciudad] ~ dar [un paseo] [por la ciudad]. El sustantivo gana(s) es parte de la locución de carácter impersonal dar la gana (‘apetecer, entrar a uno un deseo’): Tengo porque me da la gana (Lorca, Yerma). En expresiones menos lexicalizadas puede ejercer la función de sujeto y concordar con el verbo (si te dan ganas de un helado), o interpretarse como objeto directo en una construcción impersonal, como en os hombres deben beber sus tragos, y emborracharse si les da ganas (Carrasquilla, Frutos). Esta última pauta se considera menos recomendable. El verbo dar se construye también como impersonal en la expresión dar a alguien por algo, como en e daba por hablar con desconocidos

Se forman igualmente oraciones impersonales con el verbo ir. Con la pauta «irle a alguien + complemento de manera» (Me va bien; ¿Cómo le va?; Así nos fue), propia de la lengua conversacional, se expresa el estado general de alguien, así como la forma en que le afecta cierto proceso o el curso general de los acontecimientos. Suelen considerarse asimismo impersonales las oraciones en las que el verbo ir se construye con para y un grupo nominal que expresa una medida temporal, como en Luego, cuando se escondió, va para dos años, empezó a preocuparme (Díez, Expediente). No obstante, hay razones para pensar que estas oraciones tienen sujeto, bien tácito, como podría entenderse en el ejemplo anterior, bien expreso: De todos modos, el juicio va para largo. Se recomienda evitar el plural cuando se construye con una subordinada sustantiva. Así pues, en lugar del plural van en Van para seis años que no toreo en Sevilla (País [Esp.] 31/12/1994), se prefiere el singular a para seis a os Si falta la preposición para, la expresión de medida temporal pasa a funcionar como sujeto: Ya van veintisiete años que ando en la mar (Roa Bastos, Vigilia). 

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