Рекламный блок

La negación con otras expresiones cuantificativas

Las oraciones que contienen el adverbio no y un cuantificador evaluativo (mucho, poco, bastante) o universal (todo, cada) pueden dar lugar a más de una interpretación según la negación incluya o no al cuantificador en su ámbito. Así, la oración El médico no curó a muchos enfermos admite la paráfrasis ‘A muchos enfermos, el médico no los curó’, en la que el cuantificador muchos tiene ámbito mayor que el adverbio no (muchos > no), pero también como ‘El médico curó a no muchos enfermos’, donde la negación abarca en su ámbito al cuantificador (no > muchos). En el primer caso se habla de individuos particulares que supuestamente se pueden identificar, y en el segundo se dice que los enfermos curados fueron pocos. Al igual que los demás cuantificadores, mucho y su variante muy están incluidos en el ámbito de la negación si aluden a materias (No queda mucho pan) o a grados (No es muy listo). Del mismo modo, al indefinido bastante le corresponde el esquema bastante > no si se habla de un número elevado de entidades particulares, como en No respondió bastantes preguntas (es decir, ‘Hay bastantes preguntas que no respondió’), pero le corresponde el esquema no > bastante si bastante(s) se interpreta como ‘suficiente’: No hay bastantes datos para sentenciar en pro ni en contra (Menéndez Pelayo, Heterodoxos). Los indefinidos poco y demasiado poseen generalmente un ámbito menor que la negación: No llegaron pocas cartas; No puso demasiados problemas. 

Las construcciones de negación contigua («no + expresión cuantificativa») no son ambiguas, ya que el orden lineal proporciona siempre la interpretación semántica que les corresponde. Así pues, en Por estos humedales pasan no pocas aves migratorias cada año, el sentido se corresponde con el orden no > pocas. En general, no poco equivale a mucho o a bastante; no mucho, a poco; no demasiado, a solo un poco. La negación contigua es característica también de los cuantificadores universales (no todos, no siempre), pero no se da, en cambio, con los existenciales (*no algunos, *no a veces)

Salvo en las estructuras de tipo contrastivo, los numerales cardinales rechazan la negación contigua. No es posible, en consecuencia, suprimir el segmento subrayado en Los enfermos son no dos, sino tres. En la negación a distancia establecen, en cambio, distintas relaciones de ámbito con ella. Así, la oración No contestó dos preguntas puede significar ‘Hubo dos preguntas que no contestó’ (dos > no), o bien ‘Las preguntas contestadas no fueron dos, sino tres, cuatro, cinco…’ (no > dos). 

El cuantificador todo tiende a interpretarse dentro del ámbito de la negación en la lengua actual. Por tanto, la oración No vieron todos los cuadros se interpreta en el sentido que proporciona la paráfrasis ‘Hubo algunos cuadros que no vieron’, en lugar de como ‘No vieron ningún cuadro’. Solo excepcionalmente presenta todos ámbito mayor que la negación, en particular cuando recibe interpretación colectiva (Interacciones entre cuantificadores), como en Tus precauciones son infinitas y todas las cautelas no bastan (Goytisolo, J., Reivindicación). 

El cuantificador universal de nido ambos tiene por lo general ámbito mayor que la negación (ambos > no) y sentido colectivo: Entre ambas fuerzas no existía otra comunicación que la que llevaron a cabo (Benet, Región). El cuantificador de indistinción cualquiera cae dentro del ámbito de los operadores modales y de la negación, como en Eso no lo sabe hacer cualquiera, y también de los predicados que indican oposición, omisión o rechazo (Omitió hacer cualquier comentario). Se niega entonces el sentido que proporcionan las paráfrasis ‘arbitrario, elegido al azar’ características del valor de indistinción analizado en Clases de cuantificadores en función de su naturaleza semántica. La negación puede ser también contigua en estos casos: Según se dice, no cualquiera era admitido en el Registro de la Sociedad de los Trabajos Difíciles (Dolina, Ángel). 

Materiales similares

Comentarios

avatar
  • Войдите: