Рекламный блок

Categorías gramaticales que pueden ser inductores

En los estudios sobre la negación se ha destacado repetidamente la naturaleza transcategorial o multicategorial de los inductores negativos. Como se señala en Contextos sintácticos de las palabras negativas, los inductores pueden ser pronombres o adjetivos (ninguno), adverbios (no, nunca), conjunciones (ni) o preposiciones (sin). Pueden funcionar también como inductores negativos ciertos predicados verbales, nominales y adjetivales, así como otras construcciones más complejas. En los ejemplos siguientes la locución verbal pegar (un) ojo (o sus variantes) es inducida por expresiones distintas del adverbio no y de las otras expresiones negativas mencionadas. Se subrayan con trazo discontinuo estos inductores negativos: 

Ante la imposibilidad de pegar ojo, se levantó dispuesto a comenzar el día con el sol (Riera, Azul); Hace días que apenas pego los ojos (Vargas Llosa, Fiesta); Se pondrían de acuerdo para formar un corro en torno a mi cama impidiéndome pegar ojo (Vázquez Figueroa, Xaraguá); Se fueron a acostar muertos de miedo y pasaron horas antes de que pudieran pegar el ojo (Vega, A. L., Crónicas). 

Se comportan como inductores negativos, muchos de ellos fuertes, un buen número de verbos, adjetivos y nombres. Entre ellos están los que denotan duda (dudar, ser dudoso), temor (temer, tener miedo, sentir pánico), oposición o rechazo (impedir, negar, oponerse, prohibir, rechazar, rehusar, resistirse; contrario, opuesto), y también privación, carencia y ausencia (quitar, irse, perder; carencia, falta). Casi todos estos predicados admiten paráfrasis con una negación, como en rechazar ~ no admitir; dudoso ~ no comprobado. Son también inductores negativos algunos verbos factivos (Contextos que imponen el modo subjuntivo) que expresan reacciones negativas (incomodarse, indignarse, molestarse), así como un gran número de predicados con los que se formulan juicios negativos (ser horrible, ser imposible, ser un disparate, ser una tragedia, entre otros muchos): Era imposible encontrar a nadie más inofensivo (Pombo, Metro); Si se habían dado cuenta de nuestra falta, era una locura intentar nada (Baroja, Inquietudes). 

Se usan a menudo como negaciones atenuadas —por tanto, como inductores negativos— el cuantificador nominal poco, próximo a prácticamente nada (o nadie); raramente, cercano a prácticamente nunca; y apenas en la acepción en que equivale a casi no. Todos ellos admiten indefinidos negativos: Pocas ganas va a tener nadie de cruzar la mar (Sanchis, Retablo); Raramente mata nadie por honor (Trapiello, Amigos). También son inductores fuertes el adjetivo difícil y el adverbio difícilmente: Era difícil negarle nada (ABC Cultural 3/5/1996); Malhumorado, hosco, huraño, difícilmente entraba en relaciones con nadie (Arguedas, Raza). Se asimila a este grupo el cuantificador demasiado cuando se construye con la preposición para o la agrupación como para, con la que se expresa que el grado excesivo de alguna magnitud impide llevar a cabo la consecución de cierto estado de cosas: demasiado ofendida para mirarnos ni para dirigirnos la palabra a ninguna de las tres (Tusquets, Mar). En cambio, suelen ser inductores débiles las expresiones cuantificativas adverbiales solo, únicamente, exclusivamente, en contadas ocasiones. 

En cuanto que denotan la exclusión de individuos o grados, constituyen inductores negativos fuertes los cuantificadores comparativos de desigualdad: Javier, más rumboso que nunca, pidió cuatro whiskies (Vargas Llosa, Tía); los superlativos: Quizás el más largo viaje que haya realizado nadie jamás en este mundo (Vázquez Figueroa, Tuareg); el adjetivo único y los ordinales primero y último: El ridículo es lo último que me gusta hacer ante nadie (Martínez Mediero, Vacaciones). Se asimilan a los inductores negativos otros predicados cuyo significado implica comparación (Elementos constitutivos de las comparativas de desigualdad y Comparación de desigualdad con elementos léxicos: diferente, distinto, preferir, preferible, al contrario y al revés), como los adjetivos anterior, posterior y previo: Su declaración fue anterior a la de ningún otro diputado; el adverbio antes: Antes de que pudiera ni pensar en el cuchillo ... (Vega, A. ., Marcelina), y el verbo preferir: Ella prefería que se muriera a mover un dedo por ayudarlo. 

Con algunas excepciones (trabaja tanto como nadie), los comparativos de igualdad no son inductores negativos. Pueden serlo, en cambio, las comparaciones retóricas, como Lucía tiene tanto interés en ayudarte como Pablo en mover un dedo por sus compañeros. Estas construcciones presentan la estructura de las comparativas de igualdad, pero su significado es el de una doble proposición negativa. 

Son igualmente inductores negativos ciertas locuciones preposicionales que, como la preposición sin, tienen significado excluyente (en lugar de, en vez de y lejos de): 

Lo escondió en el trastero en lugar de regalárselo a nadie de su familia (Millás, Articuentos); En vez de hacer nacer ninguna mala idea, parece que crea pensamientos limpios (Valera, Pepita Jiménez); El buen amigo le escuchó, por su parte, con una malignidad y una ligereza propias de un corazón que estaba muy lejos de parecerse en nada al de Flavio (Castro, ., Flavio). 

También son inductores negativos la interrogación y la exclamación retóricas (Diferencias en el funcionamiento de relativos, interrogativos y exclamativos). Estos enunciados constituyen recursos con los que se encubre un enunciado declarativo en el que se niega o se rechaza algo. Pueden diferenciarse únicamente de sus correspondientes variantes no retóricas en la entonación y en la información aportada en el discurso previo, pero a veces contienen marcas sintácticas (acaso, a santo de qué, de verdad, etc.) que aseguran la interpretación retórica. Los términos de polaridad negativa la ponen de manifiesto: ¿Quién puede querer ningún problema por aquí? (Collyer, Pájaros); ¡Qué sabrá nadie del amor! (Loynaz, Jardín). El interrogativo quién seguido del adverbio no (¿Quién no...?) puede interpretarse con el sentido de ‘todos’ si a continuación aparecen indefinidos de la serie positiva (¿Quién no ha dicho alguna tontería alguna vez?), pero con el de ‘nadie’ si los indefinidos son negativos (¿Quién no ha dicho ninguna tontería nunca?). 

Materiales similares

Comentarios

avatar
  • Войдите: