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Otras construcciones condicionales

Algunos modificadores adverbiales, llamados a veces adjuntos libres (Incidencia de los adjuntos. Su posición sintáctica), no modifican al predicado verbal, sino que —situados generalmente en posición inicial de tópicos, a la manera de las cláusulas absolutas— introducen significados análogos a los que caracterizan las subordinadas condicionales. 

El complemento subrayado en No te comportarías así en tu casa especifica el lugar que corresponde a la acción de comportarse, pero en la variante En tu casa, no te comportarías así, el mismo complemento introduce un marco situacional, es decir, un contexto al que se restringe el estado de cosas que a continuación se describe, de manera similar a como lo haría una cláusula de gerundio (estando en tu casa) o una prótasis condicional (si estuvieras en tu casa). Los grupos preposicionales encabezados por con sin, casi siempre antepuestos, presentan muy a menudo significado condicional en este mismo sentido restrictivo: Con los niños haciendo ruido por toda la casa, me ser imposible estudiar el informe; Sin su colaboración, este libro hubiera sido imposible.

Forman prótasis condicionales antepuestas los esquemas «de + infinitivo» y «a + infinitivo». El primero, de gran vitalidad en la lengua actual, aparece en expresiones como De venir, vendría a las cinco; De haberlo sabido, te habría avisado; a veces con el sujeto del infinitivo expreso: De ser ello cierto… Las prótasis con «a + infinitivo» pertenecen al español clásico, como en ser yo para saberlo decir, se podía hacer un gran libro (Santa Teresa, Camino), pero subsisten en algunas expresiones fosilizadas, como a decir verdad, a jugar por las apariencias, así como en la locución exceptiva a no ser que. Se construya con o con de, el infinitivo no alterna en estas construcciones con grupos nominales ni con pronombres. Así, en De haberlo sabido, te habríamos avisado, no cabe la sustitución *De ello, te habríamos avisado. Algunos gramáticos entienden que, en estos contextos, de funcionan como conjunciones subordinantes, a pesar de que introducen infinitivos. 

Sin ser estrictamente oraciones condicionales, reciben interpretación condicional un gran número de participios en las construcciones absolutas (Contenido temporal y aspectual del participioPosición de la prótasis y la apódosis en los períodos condicionales). Como en el resto de las prótasis que carecen de formas con flexión modal y temporal, la interpretación condicional depende de que el verbo de la apódosis describa una situación futura, como en Desalojado el edificio, no tendrán dónde esconderse. También los gerundios antepuestos topicalizados y seguidos de pausa se interpretan a menudo en sentido condicional: Viniendo tu mujer, seremos cinco. El gerundio de algunos verbos que denotan pensamiento, argumentación o creencias, como admitiendo, considerando, dando por sentado, haciendo de cuenta, poniendo el caso, reconociendo, suponiendo, está semigramaticalizado y admite con naturalidad paráfrasis con oraciones condicionales. 

Se asimila a las prótasis condicionales la expresión lexicalizada yo que construida con grupos nominales (yo que tu hermano) y con pronombres (yo que tú, yo que vos, yo que usted), como en: Yo que tú me volvía (Muñoz Molina, Jinete). En las apódosis se admiten tiempos simples y compuestos: Yo que tú se lo {diría habría dicho hubiera dicho} (en la lengua coloquial, también decía había dicho). En algunas variedades del español europeo se construyen estas prótasis con la preposición de (yo de ti, yo de usted), opción que no se recomienda. 

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