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Construcciones con tanto y tan

Los componentes de las construcciones comparativas de igualdad son análogos a los reconocidos en las de desigualdad. Así, en la oración El árbol es tan alto como la casa se distinguen el primer término de la comparación (el árbol), el segundo término (la casa), el grupo cuantificativo comparativo (tan alto), el núcleo (alto) y el complemento comparativo (como la casa). La noción comparada es, una vez más, el grado de altura. Como en las comparativas de desigualdad, la noción comparada puede aludir a un número de individuos que componen dos grupos (Acuden tantos turistas en primavera como en otoño) o a la cantidad que corresponde a alguna magnitud que participa en dos estados de cosas (Supone tanto trabajo corregir una mala traducción como hacerla de nuevo). Por la propia naturaleza de su contenido, se descarta la expresión de una magnitud diferencial (Elementos constitutivos de las comparativas de desigualdad y El grupo cuantificativo y la expresión diferencial): *El árbol es dos metros tan alto como la casa. Se admiten, por el contrario, modificadores adverbiales que denoten aproximación o apreciación gradativa: Gadea es casi tan rubia como Elia; El sofá tiene, por lo menos, tantos años como la mesa. En el habla formal se sustituye ocasionalmente como por cuanto: Y que mientras tanto me pusieran tantas inyecciones cuantas ventanas había en la casa (Bryce Echenique, Martín Romaña). 

En las comparativas de igualdad se observan alternancias similares a las que se obtenían en las de desigualdad. Contrastan, por ejemplo, Maya es tan simpática como Alicia; Maya es tan simpática como siempre y Maya es tan simpática como inteligente. Los términos de la primera comparación son Maya y Alicia; los de la segunda, ahora (tácito) y siempre. La noción comparada en estas dos secuencias es el grado de simpatía en dos personas o en dos momentos. En el último ejemplo, simpática es el primer término de la comparación, e inteligente, el segundo. Dado que simpática es también el núcleo comparativo, se trata de una comparativa de núcleo coincidente. La noción comparada es aquí el grado en que se poseen dos cualidades. Puede quedar implícito el primer término de la comparación (ahora en Maya es tan simpática como siempre), o bien el segundo: Siento haberme enojado tanto (donde se entiende ‘como me enojé’). Sobre los usos demostrativos de tanto, véanse Tal y tanto como demostrativos. Existen asimismo comparativas de igualdad de término múltiple. Se marcan los términos de la comparación con subrayados distintos en Iván corre en una hora tanto como los demás en dos; El uno es tan astuto como el otro crédulo. 

Las comparativas de igualdad pueden aportar en el discurso un significado cercano al que expresan las de superioridad. Puede decirse que la comparación de igualdad es una noción orientada en sentido positivo, puesto que en muchos contextos no expresa simplemente que el primer término se equipara al segundo, sino que tiende a sobrepasarlo, como pone de manifiesto la expresión subrayada en Estuve tan bien como el año pasado, si no mejor (Nuevo Día [P. Rico] 14/11/2000). En las oraciones negativas correspondientes, la comparación de igualdad se interpreta como comparación de inferioridad: No trabaja tanto como él, sino mucho menos. Es esperable, en consecuencia, la extrañeza de No trabaja tanto como él, sino mucho más. 

Se vio en La alternancia que ~ de en las comparativas de desigualdad que las comparativas de desigualdad cuyo núcleo coincide con el primer término de la comparación suelen formase con una relativa sin antecedente: Se esfuerza más de lo que puede. Las comparativas de igualdad divergen marcadamente en este punto de las de desigualdad, ya que rechazan tales relativas: Se esfuerza tanto como {puede ~ *lo que puede}. Algunos gramáticos explican este comportamiento suponiendo que como es un relativo en estas construcciones. 

Existe acuerdo general en que como no es una conjunción comparativa, sino una partícula que forma parte de un grupo conjuntivo discontinuo de valor copulativo, en estructuras como Acuden tanto visitantes europeos como turistas americanos (Conjunciones coordinantes copulativas discontinuas o correlativas). Obsérvese que tanto... como... no admite aquí flexión (y, por tanto, no hay concordancia con el sustantivo), contrariamente a lo que sucede en las construcciones comparativas: Acuden tantos visitantes europeos como turistas americanos. Contrastan, análogamente, Vende coches; tanto nuevos como usados (‘Vende coches, nuevos y usados’) y Vende coches; tantos nuevos como usados (‘Vende coches nuevos en igual número que coches usados’). Cuando como introduce grupos nominales sin correlación con tan(to) se suele considerar conjunción en lugar de adverbio: Luis es como su padre. El complemento que introduce aquí la conjunción como es análogo a los de los adjetivos parecido o semejante. La presencia del cuantificador tan es potestativa en ciertos contextos semilexicalizados: una cara (tan) redonda como la luna. 

Las construcciones formadas con tan... como... admiten dos interpretaciones: la ejemplificativa y la propiamente comparativa. En efecto, en Buñuel dirigió películas tan famosas como Viridiana, se presenta un ejemplo que ilustra la noción ‘películas famosas dirigidas por Buñuel’ (uso ejemplificativo). Si se dice, en cambio, Berlanga dirigió películas tan famosas como Viridiana, se afirma que algunas de las películas dirigidas por Berlanga han alcanzado un grado de fama similar al obtenido por Viridiana, dirigida por Buñuel (uso comparativo). 

Alternan como que y como si (esta última combinación, seguida siempre de subjuntivo) en pares como ¿No notas como que te falta el aire? ~ ¿No notas como si te faltara el aire? La alternancia es especialmente frecuente con los verbos hacer y parecer, que aceptan incluso la omisión de como antes de que: Hacen (como) que no los han visto ~ Hacen como si no los hubieran visto; Parece (como) que tiene miedo ~ Parece como si tuviera miedo. 

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